Archivo para la Entrevistas categoría

Revista “Toco & Canto” de abril de 1986

Publicado en Entrevistas, Notas, Viuda e Hijas de Roque Enroll el Mayo 7, 2008 por nautrus

“NO TENEMOS ZONAS OSCURAS”

Hoy Viuda e Hijas de Roque Enroll es un fenómeno social. No sólo son aceptadas por los adolescentes sino también por los adultos y, principalmente, por los niños. ¿Esto se dio premeditadamente o por casualidad, naturalmente?

Claudia Ruffinatti: No, no creas que cuando compusimos por primera vez juntas, nuestro objetivo era llegar a las guarderías y a los jardines de infantes. Fue algo natural. Nosotras apuntábamos a un público joven, pero no tanto. Así que lo que se produjo después fue muy sorpresivo.

¿Tanto como que los padres de esos chicos canten y bailen con ellos durante sus recitales?

Mavy Díaz: Ah, no te podés imaginar. Se conocen todas las letras. Es una situación loquísima, padres e hijos cantando juntos “Lollipop”. Lo que sucede es que nosotras unimos generaciones.

¿Y qué sucede específicamente con las chicas?

María Gabriela Epumer: Es increíble. Se compran los instrumentos y quieren que les enseñemos a tocarlos. Se reidentifican con las letras y nuestra forma de cantar. Esto creo que se debe a que nosotras nos referimos a su cotidianeidad. Es que somos como ellas, salvo que nos ubicamos arriba de un escenario.

¿Y quiénes las rechazan? Porque me imagino que ustedes habrán tenido que luchar contra muchas resistencias, ¿no?

Claudia Sinesi: Mirá, actualmente nos estamos llevando sorpresas hasta dónde llegan nuestras cosas. Incluso los intelectuales ahora nos aceptan. Hoy por hoy nos consume tanto la gente de vanguardia como la gente que ve “Sábados de la bondad”. Es realmente un fenómeno muy raro. Llegamos a distintos niveles de público. Y cada uno nos entiende como puede.

Es que tienen una propuesta bastante clara pero a la vez ambigua que les permite a los distintos públicos captar distintas cosas.

C.R.: Sí, nunca esbozamos algo muy directamente. Por lo tanto cada uno toma lo que quiere o lo que puede. Básicamente nosotras no tenemos rincones oscuros. No tenemos cosas demasiado enfrascadas, intelectuales o profundas. Somos muy básicas.

¿No fue un riego peligroso haber pasado del twist liviano que hacían en un principio al porno pop del segundo disco?

M.G.E.: Son distintas etapas y nada más. No pensamos en cambiar el ritmo porque nos convenía. Fue algo franco, espontáneo. Recién cuando terminamos “Ciudad Catrúnica” nos dimos cuenta de lo que habíamos hecho

¿Se asustaron?

C.R.: No, nos encantó. De habernos asustado lo hubiésemos cambiado. Creo que de haberlo modificado no hubiese pasado nada con nosotras. La gente sabe cuando le mentís.

¿Cómo avisoran la próxima etapa?¿Será similar a ésta o habrá cambios?

M.G.E.: Con más garra. Viene bastante pesadita. ¡Ojo!, no me refiero al heavy metal, sino a algo más groso. Pero siempre con las características que nos definen. Fijate que , aunque existen diferencias entre el primero y el segundo disco, la esencia del grupo sigue siendo la misma. Vamos a explorar una característica musical que hasta ahora no nos había surgido. Ahora necesitamos más piso, más base.

¿Seguirán profundizando la temática femenina o se internarán en otras áreas?

M.D.: Creo que seguiremos en lo mismo. Es que ya la temática femenina es absolutamente fascinante. Después de tantos años de cultura masculina, la gente se copa con la óptica femenina porque es algo nuevo y renovador.

Concretamente, ¿en qué las beneficia la aceptación general de la visión femenina?

C.S.: En que nos permite crear cosas sin plantearnos continuamente si va a gustar o no.

Y después del Luna Park, ¿qué pasará?

M.G.E.: Después del Luna Park tocaremos en Perú y en mayo empezamos a grabar el tercer disco que se llamará posiblemente “Solo nos quieren para eso”, para el cual cambiaremos nuestra imagen por una más sexy. En ese mismo mes se estrenerá el film “Te amo” en el cual intervenimos cantando “Lista de Casamiento” y “Hawaian Twist II”. Luego, haremos lo mismo del Luna Park pero en todo el interior. Y existe también la posibilidad de viajar a España y Francia para hacer varios shows. Y, aunque no es seguro, te vamos a dar…

¿Una primicia?

M.D.: Sí. Posiblemente hacia mitad de año hagamos una película a nuestro estilo, algo así como “Las aventuras de las Viudas”.

VIUDAS X VIUDAS

PARA CLAUDIA RUFFINATTI

Maria Gabriela Epumer: Parece mala, pero no lo es. A traves de una personalidad agresiva encubre una gran sensibilidad y mucha ternura. Es muy profesional y tiene muy claro todo lo que quiere. No por esto deja de ser una cocoliche. La quiero mucho.

Mavy Diaz: Es un fuego artificial continuo, super emprendedora y un ser muy rico. Tiene un gran talento y una fuerza increible. Me gusta mucho como canta. Es sumamente organizada y bastante mandona. Tiene la dificil tarea de ser mujer, madre y musico a la vez. La admiro.

Claudia Sinesi: Habla como un pollito, es muy tierna y sensible. Es retranqui, pero cuando se enoja tiemblan los muros. Es la mas romantica de todas y un gran musico. Es una cajita de sorpresas. La quiero muchisimo.

PARA MARIA GABRIELA EPUMER

Claudia Ruffinatti: La Raffi es una enloquecida; llega tarde a todos lados. Es la encargada de las relaciones publicas del grupo (con ella entramos gratis a todos los recitales). La quiero mucho a pesar de que es colorada, mujer, esplendida y no cena.

Claudia Sinesi: Es mi amiguita desde hace ocho o nueve años. Fue con ella con quien empece a tocar. Es romantica de nacimiento pero, a la vez, bastante chorlita. Compone unos temas romanticos que no te puedo explicar. Aparenta ser como agua de estanque, pero cuando se enoja es un “moplo” infernal.

Mavy Diaz: Es una joven con mucho talento, fuerza y sensibilidad. Es la señorita maestra del grupo; le encanta organizar y coordinar todo. Creo que somos amigas. La quiero mucho.

PARA CLAUDIA SINESI

Claudia Ruffinatti: Es muy pero muy fina. Le gusta todo lo caro: autos, ropa, perfumes y muchachos adinerados. Si la ves hablar podes pensar que mala que es. Pero ella en realidad es super sensible y llora por cualquier cosa. Y cuando la gente aplaude mucho se convierte en un fabuloso show.

Maria Gabriela Epumer: Ella es mi amiguita del alma y mi guitarrista fovorita. Es muy cocoliche; por eso puede parecerles a algunas personas un poco antipatica. pero nadie sabe que, en realidad, detras de esa apariencia se esconde una nenita mimosa a la que le gusta que la cuiden mucho. Creo que siempre vamos a estar juntas.

Mavy Diaz: Hace todo bien. Tiene todo bajo control. ¿Saben como compone? Es tipo Amadeus; tiene todo en la cabeza, hasta, inclusive, cada pequeño arreglo. Nos muestra cantando lo que creo, lo tocamos y ya suena. Es super apasionada, romantica, moderna y vive entregada a la afectividad. Tiene un caracter fuerte pero es muy sensible. Le gusta proteger y tambien que la protejan.

PARA MAVY DIAZ

Claudia Sinesi: Es el lobo que habita en el estomago del corderito. Es el fuego que duerme hasta que toma la ciudad. No tiene terminos medios: pasion o asco, ebullicion o muerte. Es muy romantica y sensible. Donde pone el dedo se abre un acuario. Es la que avanza con mas seguridad. La quiero muchisimo.

Maria Gabriela Epumer: Es un mar de cocolichismo. Es super resuelta y no tiene recovecos oscuros. Es un vecto absolutamente directo y un super musico. La admiro porque ese una niña muy trabajadora y disciplinada. Ademas nos complementamos muy bien porque a ella le encanta hablar por telefono y a mi no. Siempre esta dispuesta a atender o discar.

Claudia Ruffinatti: God Save The Queen! Es una Hi-Fi, un cultivo viviente del conde Chicoff. A su lado, uno pasa en pocos meses de mendigo a millonario, de kitch a high, de Rosa Olga a Maria de las Mercedes. pero es la mas vaga y desacoplada. Llega muy tarde a los ensayos aunque, por supuesto, siempre bajo justificaciones de altisimo nivel, una compra prolongada en Fucci, un partido de tenis o por culpa del mal tiempo. Una nunca sabe donde puede quedarsele encallado el yate.

DISCOGRAFÍA

“Viuda e Hijas de Roque Enroll” (1984)

Con este primer registro Viuda e Hijas de Roque Enroll se convirtió en un grupo de características bien distintivas. Ya sea porque era uno de los pocos integrados exclusivamente por mujeres que habían existido hasta el momento en el rock nacional o porque proponían un revival de la música y de la estética de los años ´60.

Desde la tapa, que mostraba a las integrantes del grupo vestidas a la usanza de la década anterior, hasta los últimos acordes del disco, bien twistero, todo en “Viuda e Hijas de Roque Enroll” destilaba originalidad, cambio. Es que Viudas ingresaba al mercado local con una propuesta distinta, alejada de la melancolía y muy cerca de la alegría. Fresca, vital y divertida.

Con arreglos muy sencillos, los temas de la banda giraban en torno a los prejuicios argentinos más comunes, vistos desde una óptica exclusivamente femenina y con un humor bastante corrosivo. “Hace Base” y “Estoy Tocando Fondo” son las dos canciones que mejor conjugan esas características, y “Bikini a Lunares Amarillos Diminuto Justo Justo”, el más gracioso, el que se erige preminentemente como el hit del álbum.

En un sentido general, el primer disco de las Viudas se presentó como el comienzo de una propuesta aún más vasta, donde el humor cumple una función importantísima y la temática femenina es su mayor singularidad.

“Ciudad Catrúnica” (1985)

En el segundo de sus discos Viuda e Hijas de Roque Enroll se encargaron de perfeccionar la propuesta que incipientemente habían empezado a despuntar en el primer intento discográfico.

Es así que su música se convirtió en esta ocasión en un juego mucho más depurado. Las cuatro integrantes se sueltan a parodiarse a sí mismas y a sus congéneres masculinos como nunca. Aunque resulta riesgoso, el equilibrio nunca deja de predominar en tales situaciones. Las Viudas bordean constantemente el peligro, pero esto les da siempre buenos resultados.

Por sobre todo es notable como se han esmerado para que el disco se convirtiera en un producto de calidad y no sólo de resonancia popular. Las voces fueron muy cuidadas, destacándose también los arreglos y las distintas apariciones solistas. La parte instrumental, incluso, ganó bastante, sonando el grupo en forma compacta y prolija. En términos generales, la producción de “Ciudad Catrúnica” es acertada.

En cuanto a la selección de los temas, que es muy variada, se destacan como los picos más altos “Lollipop”, “Plata, Plata” (versión monetaria del “Pata, pata” de Miriam Makeba) y “Necesito Mimitos”. Y, en cuanto a la composición, el mejor trabajo se encuentra en “Me Dijeron que te Diga”, de neto corte moderno.

Pagina de las Viudas 

Un Fenomeno que Vende sin Distinción de Edades

Publicado en Entrevistas, Viuda e Hijas de Roque Enroll el Mayo 6, 2008 por nautrus

“Nos copa que los chicos nos hayan elegido, son ellos los que quieren que cantemos cosas como ´vení, revolveme el estofado”.

21/03/86

Un prontuario musical diría: son María Gabriela Epumer, soltera, 22 años, guitarra; Claudia Sinesi, soltera, 24 años, bajo; María Victoria “Mavi” Díaz de Amerisse, casada (y con un hijo de 9 meses), 24 años, voz, y Claudia Ruffinatti, soltera, 25 años, teclados.

También podría decir que llevan vendidas casi cien mil placas de su segundo elepé “Ciudad Catrúnica” y que lo presentarán el 4 de abril en el Luna Park. Las Viudas, cuatro chicas que invadieron un espacio tradicionalmente vedado a las mujeres, todavía tendrían mucho que confesar.

- ¿Qué tal es esta cuestión de “ser mujeres”, chicas?

María Gabriela: Es bárbaro.
Mavi: Genial.
Claudia Ruffinatti: Nos encanta, es lo más lindo del mundo.

- ¿Profesionalmente también?

M.G: Bueno…es duro.
C.R: Mujeres profesionales hay muchas, pero de repente una puede estar indispuesta y tiene que estar espléndida arriba del escenario. Es difícil encontrar un punto de equilibrio en el cual uno tenga un sitio para descansar y laburar. No te digo que nosotras lo hayamos encontrado, pero por ser un grupo unido y que se respeta, todavía tenemos la posibilidad de tener una vida privada, cambiar un pañal o antender a un muchcho en el zaguán de la casa. No es fácil.

- ¿Y los maridos y los novios se la bancan?

M.G: Nunca tuvimos novio.
Mavi: Pero tenemos galanes.
C.R: Yo tuve un novio el año pasado.
M.G: Es difícil encontrar la compañía exacta, que se la banque. Tiene que ser una persona que vuele mucho y muy alto.
Mavi: Superman (risas).

- Debe ser difícil entonces conseguir novio para una Viuda.

M.G: Claro. Hay quienes creen que nosotras nos bajamos del escenario y está la cola de galanes esperándonos. ¡Mentira! No hay nadie. Están mientras tocamos y nos tiran besos y todo. Pero después no quedan ni los loros. Es un desierto total.
Mavi: Nosotras somo mujeres, pero también somos músicos. Eso no quiere decir que saemos asexuadas; al contrario, somos bien sexuadas y muy femeninas. Nos encantan los hombres.
C.R: Somos machistas.

- ¿Machistas?

C.S: Sí, totalmente.

- ¿No será que detrás de todo esto hay una reivindicación feminista?

M.G: No, para nada. Nos encantan los galanes, que nos regalen flores y que nos abran las puertas. Yo soy mujer, okey… Pero también soy músico, y estoy entregada a mi guitarra, que es nueva y que la amo. Cuando no estoy en el escenario siento lo mismo que cualquier piba: me enamoro, me desenamoro, quiero que me lleven a pasear y que me cuiden.
Mavi: No nos gustaría que fuera derogado ninguno de los privilegios de la mujer.
C.R: Somos a la antigua.

- Dicen que son mujeres a la antigua, que les gusta que las mimen y todo eso. Pero por otro lado salen a vender cien mil discos en un medio donde la mujer cumple tradicionalmente otros roles.

Mavi: Es que el medio es contradictorio, no nosotras.

- ¿Y el medio las mira mal?

M.G: Ahora ya no.
Mavi: Al principio fue una cosa paradójica. Nos decían “¿Qué hacen así pintadas? ¿Para qué se visten? ¿Para tocar? ¿Bailan y cantan?” Y todo ese tipo de cosas. Después, como la aceptación del grupo fue inmediata, dejaron de romper con esas cosas.
C.S: Otra cosa que pasó fue que el espectro de público fue amplísimo: el papá, el nene y la almacenera.
C.R: Además, las viejas por la calle…se paran y te miran fascinadas. De una, uno es lo que acciona. Es obvio que no somos de esas chicas que hacen una vida tipo: ir a bailar el sábado a la noche y estudia comercial, pero tampoco fabricamos una imagen premeditamdamente para diferenciarnos del resto de las mujeres.

- Gran parte del público que escucha a las Viudas es adolescente. ¿Ustedes buscan deliberadamente llegar a ese público?

C.R: No, fue totalmente sorpresivo para nosotras porque en ningún momento nos propusimos un horizonte determinado. Apuntamos a un público joven desde el principio, pero en ningún momento dijimos “vamos a tocar para un público de tantos años”.

- Lo que pasa es que alguna gente, ante el éxito que ustedes tienen entre los menores, se preguntan: ¿las Viudas son aptas para mayores?

Mavi: Totalmente; reaptas para mayores. Esa fue una de las cosas que nos impresionó cuando tocamos por primera vez en un teatro. Hasta ese momento habíamos tocado solamente en boliches, donde el público es siempre de 18 para arriba y solo la mitad de los que van nos quieren escuchar; el resto va a bailar. En cambio, en el teatro nosencontramos con chicos de 6, de 12, de 16 y de 18 y con los viejos de 30 a 40. Faltaba la franja de 25 a 30 años.

Pagina de las Viudas 

Viuda e Hijas: Mujeres sin Caretas

Publicado en Entrevistas, Viuda e Hijas de Roque Enroll el Mayo 5, 2008 por nautrus

Clarin. Buenos Aires, martes 18 de febrero de 1986

Claudia Sinesi, Mavy Díaz, Claudia Ruffinatti y María Gabriela Epumer, Viuda e Hijas de Roque Enroll: “Simplemente -dicen- actuamos como somos: mujeres sin caretas”.

Frívolas a más no poder, pero a conciencia, lúcidas en la intimidad y sus detalles, las integrantes del cuarteto Viuda e Hijas de Roque Enroll viven hoy la novedad de estar primeras en los ránkings de ventas de discos con un producto neorroquero que ha hecho fruncir el ceño a más de un serio a la violeta. En el mundo de hombres en que se mueven, reivindican una visión estrictamente femenina de la realidad, que si es burlona o irónica por momentos -siempre actual- no significa más que una respuesta a tantas injusticias históricas.

Primero, muchos se asustaron con la propuesta, otros se extrañaron. No a todos les quedó claro que en realidad ellas, alegres, estaban burlándose de todos y todo (incluso ellas). Después algunos se animaron, y se divirtieron, sin temor a los roles. Y, a los dimes. Un poco más tarde vino eso que los empresarios llaman éxito: el negocio prosperó: Y empezó la historia actual.

El proceso es simple y arranca cuando cuatro mujeres vinculadas de años a la música se animan a que la broma casera se haga pública, y superándose, por superar pruritos, se dan vida al grupo Viuda e Hijas de Roque Enroll, al fin una etiqueta para desenvolver delirios. En 1984 graban su primer disco.
Si el inicio en la falocracia del rock no fue sencillo, aunque ya no importe, está demasiado atrás, el presente parece esplendoroso cuando de pronto la música empieza a producir cifras y del segundo longplay, Ciudad Catrúnica, se venden tantos ejemplares -setenta mil declarados por la compañía- que enseguida se reedita el primero.

¿Pero qué pasa con “Las Viudas”, que lo suyo, tan pasatista en principio empieza a gustar a los puritanos del ambiente, a los adoradores de los falócratas, a los no asumidos, a los niños? Un estudio de mercado revela ahora que el 40% de su público es ubicable entre los 6 a 12 años, que el 20% está entre los 12 y 15 y que el siguiente segmento importante abarca personas mayores de 35.
“¿Qué pasa con “Las Viudas”? Tal vez que en la Argentina reciente el epicentro de la represión fue la sexualidad, y nosotras sacamos todas las caretas y simplemente actuamos como somos”, analiza Mavy Díaz, primera voz, aprovechando un quedo momentáneo del terceto que la circunda, una noche cualquiera en un bar cualquiera de esa ciudad catrúnica.

La falta de caretas, o mejor dicho, la cara descubierta de cuatro mujeres, tiene perfiles a granel. A veces osadas, a veces infantiles, a veces descaradas, a veces simpáticas, siempre directas, sólo simples en lo aparente, frívolas, Las Viudas -el apócope del nombre es una convención- han ido derribando paredes al por mayor. Aunque nadie tiemble, claro.

Tiene respuestas, tal vez porque las preguntas nada originales de la prensa, casi siempre poco analítica, las entrenaron, o quizás porque aprendieron bien que a tanto acartonamiento se le notan imperfecciones de fábrica apenas se toma la sartén por el mango. Que para eso está.

El periodismo -coinciden- se ha quedado en un análisis superficial del fenómeno que promueven, una especie de fácil aceptación de lo que supone está de moda, porque “vende”.

“Lo que molesta -apunta con palabra veloz Claudia Ruffinatti, tecladista, voz- es el hecho de que tiendan a lograr que te justifiques todo el tiempo.” Es ella la que se desvela por indicar que el grupo tiene un resto musical que en general solo los músicos advirtieron, porque en general ven más allá de las apariencias, que las hay.

Romper el hielo, “que es lo que quisimos”, subraya ahora otra voz, Clauida Sinesi, bajista, fue un paso difícil, pero está dado y ahora, a caballo de estos temas que se bailan y se gozan -”así debería ser la vida”, dijo Ernesto Cardenal- se sabe que “nunca es fácil hacer la música que se quiere”.

Cuando María Gabriela Epumer, guitarrista ideal, voz, arremete saltando por sobre alguna timidez que sus ojos desmienten en tropelía, habla de la obtención de una “marca de estilo” que define al sonido del grupo, en un submundo donde la originalidad es una gema a encontrar.

Mirado desde ese lado, el mundo que dominan (¿dominar?) los hombres a veces da una piedad infinita. Pero no se ponen a mirar con piedad, sino más bien con necesidad. Reiteran, solas, lo de tanto reportaje convencional: “no somos feministas, sino femeninas”. “Nos gustan los muchachos”, amplían…

Si en el rock argentino, donde mimetizarse fue durante años una salvación, el mundo de las mujeres está casi obviado (Mavy recuerda palabras de Charly García al respecto), estas Viuda e Hijas de Roque Enroll necesariamente legendario han empezado a deomostrar, con revival, twist, pop y roll, que no es difícil pasarles el plumero a ciertos anaqueles polvorientos.

“Los pibes son la vanguardia, y no nosotras”, exclaman cuando analizan la realidad de que su éxito mayor es por ahora en un mundo infanto-juvenil cada vez menos inocente. Las Viudas, por distintas, tal vez sean tan imprescindibles para entender -más allá de lo discutible- un sector de la enferma sociedad argentina como Charles Bulowski para dentrarse en los vericuetos del ocaso del sueño americano que en 1955 empezó a intuir una pelvis que el sistema deglutió como Elvis Presley. Saben qué dicen cuando proponen, con un trazo liviano, su ¡larga vida a Roque Enroll!.

Carlos Polimeni

Pagina de las Viudas

Entrevistas en la Pagina de Las Viudas 1ra Parte

Publicado en Entrevistas, Notas, Viuda e Hijas de Roque Enroll el Mayo 4, 2008 por nautrus

“Viuda e Hijas de Roque Enroll” se llama la primera banda de rock femenina del país.

LOCAS POR EL ROCK Y EL DELIRIO

Usan “spray”, se baten el pelo, no se les corre el delineador.

Sacan de la cartera espejitos y peines. Ríen y beben granadina y té con leche. Son “maniáticas, plásticas y árticas”. Es decir chicas de su casa. Del escenario a la oficina, de la oficina al televisor. “Viuda e Hijas de Roque Enroll”.

Una banda, todas mujeres y todas rock and roll. Mavi: canto; María Gabriela: guitarra; Claudita: bajo; Claudia: teclados; y dos músicos invitados: Marcelo y Andrea.

Al revés (o al derecho) de todo el mundo grabaron un larga duración y después se presentaron en sociedad. ¡Qué modernas…! Ese día, la Viuda, se quedó en los camarines rezando por sus hijitas. Don Roque (que en paz descanse) conoció el fin “bailando boogie-boogie, calypso y chachacha”. Un repertorio propio que nace de charlas deliradas, entre cuatro amigas del alma.”Fondo Monetario Internacional”; “La bikini amarilla”, un “Popurrí” capaz de hacer revivir a Rita Pavone y el gran Checker juntos. Las maniáticas son cultoras del “twist moderno”. Es decir, twist “revival”, con toques muy actuales.

Darían la vida por un tapadito de la “Agente 99″ o un volado de gasa de Violeta Rivas. Se divierten mucho y divierten. Hace un año y medio que montaron el delirio de un duelo sin fin. Enamoradas de algún “cantor pistola”, se “les vuela la peluca” a la hora de tocar.

Revista: LA SEMANA. Editorial Perfil. 13/12/84.

La intimidad de Viuda e Hijas de Roque Enroll, un singular grupo de rock.

“PARA TRASCENDER HAY QUE HACER ALGO QUE LA GENTE COMPRE”

Por la calle la gente las miraba primero con asombro, luego con curiosidad y después, los menos tímidos, se acercaban a pedirles autógrafos, a felicitarlas o a preguntarles qué estaban promocionando.

Es que , cuanto menos, Viuda e Hijas de Roque Enroll, juntas en una plaza de Callao y Paraguay, a las dos de la tarde, posando para un fotógrafo, llaman la atención. Sus vestimentas alocadas, sus maquillajes exagerados, acompañados de gestos alternativamente sensuales o ingenuos, reunieron a un nutrido grupo de curioso, entre los cuales había señoras y señores gordos que comentaban con espanto y admirativa envidia la “facha” de estas niñas.

Buenos Aires, domingo 20 de abril de 1986.

Pagina de las Viudas

“Saynomorismo”

Publicado en Entrevistas, María Gabriela Epumer, Say No More el Marzo 12, 2008 por nautrus

 snm.jpg

Reportaje a la Señorita Corazón en ZonaGarcia

Antes de la inminente salida de “Pocket Pop” -se lo espera para mediados de noviembre con un packaging de lujo-, María Gabriela habló con Natalio Balderrama en su casa, un hermoso mediodía de octubre de 2001.

¿Cómo llegaste a la banda? ¿Cómo empezaste a tocar con él?

Venía de tocar con Celeste (Carballo), y había empezado a armar el grupo Las Chicas. Él me vio tocando con Las Chicas, vino, me felicitó y quedamos en hablar. Al toque me llamó para que vaya a tocar

Disolviste Las Chicas para tocar con Charly…

No, un año hacía las dos cosas. Después se separaron Las Chicas. Yo empecé a tocar con Charly a principios de 1993 y Las Chicas se habrán separado en 1994. El no estuvo tocando, estuvo viajando, y cuando volvió se dio todo esto. En Ferro estuve, La Hija de la Lágrima. A partir del ‘93, todo.

Cuando vos llegaste había una banda, y ahora hay otra completamente distinta y la única que quedó fuiste vos. ¿Cómo viste vos el cambio de banda?

Es diferente, es otra cosa, ni mejor, ni peor. Se forma otra química, hay otras personas. En principio… hasta que se organizó hubo mucho desorden, no se sabía quiénes eran. Hubo un momento que no había… venía un bajista. Cualquiera que se animaba, subía y tocaba. Pero bueno, también tenía que ver con una época de Charly. Todo depende de él, de lo que él decide. Después se fue organizando. Cuando hicimos el Unplugged, entraron a tocar Ulises y Érika. Después del Unplugged nos peleamos. Samalea volvió a tocar, toda la época de Rinaldo (Rafanelli). Después me volvieron a llamar para unos shows que estaba Celeste haciendo coros y Charly quería que yo estuviera tocando la guitarra. Estaba García López. Había diez mil músicos, como mucha confusión. Ahí volví a tocar y estábamos Samalea y yo de nuevo. Después de ahí se fue diluyendo. Samalea se fue, yo también medio que… no me acuerdo exacto los tiempos, si fue antes o después, porque fueron muchos cambios. Después empezó toda la época de Júpiter, que ahí fue que aparecieron Mariela y Murray, apareció también antes que ellos Gabriel, el percusionista. Seguían tocando Érika y Ulises, ahí se armó la mega-banda. Mario Serra que apareció por esas épocas. Ahora se redujo. Quedamos sólo Mariela, Murray, Mario y yo

Todas las M…

Sí, es verdad.

¿Por qué creés que los músicos se cansan?

No creo, no sé si se cansan. El caso de Samalea hacía doce años que tocaba. Creo que son ciclos, está muy bien. Está bueno también cumplir ciclos y renovarse. Por ahí necesitás cambiar de clima. A veces te pasa con un novio, una novia. Lo querés, todo, pero no camina. Ya no te da nada esa relación nueva, y bueno, hay que reciclar. No sé si se cansan, en el caso de algunos se cansan… y le hacen juicios. Se cansan a propósito. Yo tengo como una térmica, un fusible, entro y salgo. Eso hace que nuestra relación siempre esté bien

Justamente, una vez salió publicada una nota en el Sí, en la que vos decías “Yo estoy cuando me divierto, y sino me voy”, o algo así.

Sí, no necesito padecerlo. Hay gente que está ahí, que no sé qué. Él es intenso, obvio, si estás mucho todos los días, es intenso. Es una persona…digamos…

Absorbente.

Sí, claro. Logramos… bah, yo pienso, de mi lado siento eso, que logré un equilibrio. Nos encontramos cuando está todo bien, o cuando hay que encontrarse a tocar, o a pasarla bien, o a comer, o lo que sea. Pero cuando no, está todo bien igual. Él ya sabe como soy, también. Yo soy como es él. Logramos un entendimiento.

La relación con él…

Es así tácito. Ni se habló, pero es así.

Pero es una amistad, o sos un soporte anímico…

No. Yo considero que soy bastante amiga. No sé, por ahí tiene más íntimos. Yo generalmente no voy mucho a la casa, o sea me mantengo… pero estoy. Y él también está. Cuando necesito hablar con él, o tocar, o hacer lo que sea con él está.

¿Cómo fue para vos el cambio de método de grabación?, capaz que más tradicional al que empezó a usar en La hija de la lágrima, o Say No More…

Bueno, yo empecé ahí. A mí me parece que a él le resulta. Está buenísimo lo que sucede. A veces es una confusión todo, pero la mayoría de las veces el “saynomorismo” es buenísimo. Es un sonido diferente. De hecho lo es, o sea tiene personalidad. Eso está bárbaro.

¿Cuál fue el disco que más disfrutaste grabar?

No sé, todos tienen su cuota, no sé si de disfrute. La hija de la lágrima fue para mí el flash porque fue el primer disco que yo vi cómo él trabajaba en el estudio, cómo se movía. O sea, darte cuenta y confirmar que él es un músico increíble. Decir genio es como reducir… Es re-super talentoso de verdad. Aparte que es genio, su personalidad y todo. Musicalmente es un resto musical increíble. Sabe todo lo que va a sonar. Yo veía como armaba todo, como componía en el estudio también. Porque él normalmente compone en la grabación. Por eso está tanto tiempo en el estudio, porque es el lugar de creación y grabar. A veces no, va con algunas ideas ya… con temas que viene tocando en vivo, cosas que va armando. Pero La hija de la lágrima fue bárbaro. Fue como tres meses, después en Nueva York. Estábamos Samalea, él y yo. Éramos el trío… Los Panchos. El Aguante también estuvo bueno, estuvimos en Miami. O Casandra Lange, si bien lo grabamos en vivo, también hubo cosas de estudio y está buenísimo el disco. Un buen recuerdo de esos shows en vivo. Estaba buenísimo, los shows con ese escenario con el plástico. ¿Vos lo viste?

No, yo empecé en el ‘97… un poco tarde.

Estaba buenísimo.

¿Y el disco que más te gustó una vez terminado?

El Aguante me gustó. La hija de la lágrima también. Casandra Lange también. El Unplugged. Bueno, un buen recuerdo también el Unplugged. Buenísimo. Sí, los que más me gustaron son esos.

Los últimos ya no…

Es que quizás no participé tanto tanto, no estuve tan intensamente. En La hija de la lágrima estaba siempre. En El Aguante también. En el que estuvo un poco bastante fue en el de Mercedes, Alta Fidelidad, que también fuimos a Nueva York a grabar, a Madrid. En El Aguante también estuve bastante. El de Sui Generis está bueno, el de estudio.

Y el que viene…

Y el que viene está bueno. Igual es piano solo.

Ah, ¿se va a hacer?

Sí. Están en eso. Seguro va a venir otro con grupo, no sé. Siempre graba. Graba que te graba.

¿Cerebrus? Está desde el ‘98…

No sé. No es que no me meto, no sé nada en qué andan.

¿Lo graban ellos dos solos (Charly y Pipo)?

No, no. No están grabando Cerebrus. La verdad que no puedo darte información porque no tengo idea. Está grabando él el disco de piano. Eso es lo que sé.

Y ahí no entran ninguno de ustedes…

No, yo grabé unas cositas, pero es básicamente piano acústico y él, él solo. Un disco de rarezas y cosas así. Eso es, digamos, como aparte.

En el estudio de grabación, ¿te da libertad Charly de poder crear vos, o le podés decir “mirá, te parece mejor poner esta nota, o cambiar acá”?

No, él tiene claro. Él es abierto y toma lo mejor de cada uno, pero normalmente tiene en claro lo que él quiere. A veces sí… en La hija de la lágrima muchas cosas se armaban como en forma grupal. De hecho, Chipi chipi bombón también hubo cosas… inspiraciones que por ahí le di. Pero no es que es cerrado. Igual tiene claro lo que quiere. Y da libertad a la parte musical, confía en que uno va a tocar algo…

O sea que no es que te impone, sino que te deja…

Sí, lo que es, digamos, la parte de las guitarras y eso. Por ahí te dice “acá va una guitarra distorsionada”. Te da alguna idea, pero si vos le mostrás otra cosa que está buena… o sea, él confía en el buen gusto. Por eso elige tocar con quien toca. Bueno, supongo que es así. Te da la libertad de que le muestres. Por ahí no es que esté mal, o le guste otra cosa y te dice. O por ejemplo las voces, a él le gusta armarlas él. Cantar grave, agudo, todas las notas.

¿Sentís que sos uno de los pilares dentro de la banda? O sea, que podés faltar a un show, pero como que tenés que estar en la banda.

Sí, bueno, estoy porque me gusta estar. Charly es Charly. Puede tocar solo o con quien quiera. Él es él. Puedo faltar y puedo estar, o sea me gusta estar. Elijo estar. Lo que sucede es que yo con Charly lo reelijo cada vez. Estoy libre para eso, y él también. Él sabe, nos reelegimos cada vez que hace falta.

“Tal día no la llames”, o “Vamos a tocar, dejala a María que descanse”…

No, no, eso no. Que descanse no. Ahora estuve en España un mes y pico y hubo un show en Ramos Mejía y yo no fui. Pero no estaba, se sabía. Si estoy acá voy.

¿Cómo manejás tu carrera solista a la par de esta? Por esto que hablábamos que es muy absorbente.

No, justamente porque logré una relación de no absorbencia. Él me apoya mucho. A pesar de que es absorbente y celoso, siempre me apoyó muchísimo. Desde el primer momento, hasta me dijo el nombre del grupo: A1, el principio. Aunque le daba celos y qué se yo. Viene a los shows, toca, grabó en Perfume. Le gusta. Y sabe que mis aspiraciones son hacer mi música, pasarla bien, que la gente me escuche, grabar mis discos, que no significa ni competir con él ni aplastarlo. Hay mucha gente que es muy competitiva, no sé qué experiencias habrá tenido. Pero él por ahí capta eso, que yo no quiero “Ah bueno, ahora soy famosa, mi carrera solista y qué se yo”. Si sucede, sucederá, o sea, ser más famosa. Ya fui famosa con Las Viudas. No me interesa. No busco eso, busco hacer todo el tiempo mi vida, ir grabando, tocando, mantener ese perfil que es lo que más me gusta. Ser famoso seis meses… no me seduce esa idea. Es muy fugaz, muy volátil. Entonces me parece que él capta eso, que lo estoy haciendo a pulmón, con mucho esfuerzo esto y bueno, por eso me apoya. Creo que no se pone… le da un poquito de celos. Sabe que estoy con él. Creo que falté a muy poquitos shows, y estoy, estoy siempre. Lo elijo y estoy.

¿No te jode que en todos los reportajes que te hacen, por lo menos en todos los que yo leí, te pregunten sobre Charly?

Y no, no porque es lógico que me pregunten. Charly es parte de mis últimos nueve años de carrera, digamos, de mi vida musical. Un montón de años en porcentaje de lo que vengo tocando y para nada me jode. La verdad que no. Justamente por eso, porque no es “bueno, hablemos de mi carrera solista, no me hablen de Charly”. No tengo esa sensación de que tengo que aplastar a alguien para ser yo. Él es parte de mi vida musical, así que está bien hablar de él y de lo que hago con él. También me preguntan otras cosas.

¿Qué sentiste al haber participado en la reunión de Sui Generis?

Y bueno, era muy raro. Porque aparte yo tocaba las canciones cuando era chica, los vi tocar no sé en qué año. Tendría en el ‘72 o ‘73, nueve o diez años, los vi tocar en un lugar. Charly, con el pianito vertical, que se cayó del escenario. Me acuerdo pisó mal en la prueba de sonido y se cayó. Me quedó grabado, ese tipo que se cayó del escenario, ese flaco larguirucho. Y nada, era emocionante. En el momento igual no estás conectado con la emoción todo el tiempo porque sino no podés hacer nada. Yo estaba ahí en Boca y por ahí tenía flashes, miraba, cuando se iban adelante decía “¿qué es esto, qué hago acá?”. Y eso, tenés flashes muy cortitos, pero no estás… viste, porque sino no podés tocar. Te ponés a llorar.

Te seguís emocionando…

Sí, sí, pero no mucho. Es raro, no es que de pronto estás en la nada y suena el teléfono y te llaman para tocar en Sui Generis. Yo ya vengo tocando junto con Charly, a Nito lo conozco también desde que soy chica. O sea que no es de golpe, fue como sucediendo. Entonces ya estar con Charly era todo un acontecimiento, y lo de Sui Generis se sumó y bueno, no fue tan brusca la emoción. Pero igual sí, era emocionante. No arriba del escenario, sino toda la situación.

La grabación, todo…

Claro, igual no me daba cuenta, como cuando tocamos en Buenos Aires Vivo que después me di cuenta, ¿entendés? Por ahí tuve un minuto que miré todo doscientas sesenta mil, no sé cuánto había, diez cuadras de gente. Y en el momento era terrible, pero no te conectás con eso porque tenés que tocar. Es muy grosso. Entonces todo eso te lo acordás, después. Te queda grabado. Yo toqué con Sui Generis.

Hace rato me decías algo de los ciclos, ¿vos te ves cerrando tu ciclo dentro de la banda?

Es algo que todo el mundo me pregunta “Ah bueno, ¿seguís con Charly?” como tipo tiene que terminar. Qué se yo, por ahora estoy. Justamente lo que te decía antes, hace un tiempo la intensidad bajó, el nivel relación, o sea nos vemos bien, los momentos bien. Para tocar, para pasarla bien. No hay sobredosis de la relación, entonces se puede renovar el ciclo. Yo en ningún momento pienso en no tocar con Charly. Por ahí hay gente que necesita cumplir su ciclo. Yo también tengo ciclos con otras personas, pero con él me pasa algo especial, primero me encanta tocar con él, o sea cuando estamos los dos arriba del escenario y es mágico, suceden cosas buenísimas. Me divierto. No pienso que tengo que terminar de tocar.

¿Cuánto influye Charly en tu carrera como solista? Al nivel de tocar, porque el primer disco (Señorita Corazón) es más electrónico y el segundo (Perfume) es más acústico, más tranquilo, más canción, en realidad.

El primero también era más canción, lo que pasa es que estaba producido bastante más electrónico. En la música es como que tengo muchas influencias, no sólo la de Charly. La de Charly existe porque estoy mucho y bueno. De Charly puede ser el lado más…. guitarrísticamente el lado más fuerte o salvaje que me saca a veces también la canción. No sé si tengo influencias indirectas de su música, o sea “sólo hago música parecida a Charly”. Me parece que no porque escucho mucha música.

¿Qué escuchás generalmente?

Tengo temporadas. Blur me gusta mucho. Me gustan los grupos más electrónicos, pero también escucho jazz, música flamenco, ahora que estuve en España traje algunas cosas; Joni Mitchell, Fiona Apple, Susane Vega. Del disco nuevo de Depeche Mode me gustará un tema que pasaban en la radio, la guitarra.

¿Sos de informarte mucho de lo que pasa en la música?

Sí. Normalmente soy curiosa.

¿Estás pendiente?

No pendiente, no. Si hay algo que me gusta le presto atención y me fijo de dónde sale, qué influencias tiene también, de dónde sacan lo que hacen. Cada uno se influencia de otras cosas, por ahí de cosas viejas, antiguas, Los Beatles, Miles Davis, voy del jazz a todo.

Vos empezaste tocando jazz.

Sí, porque mi hermano (Lito Epumer) tocaba jazz o música progresiva re difícil y bueno, se formó tocando jazz y yo copiaba lo que él hacía, entonces él me enseñaba un poco y aprendí con eso. Con lo más difícil.

¿Y después no hiciste mas jazz?

Sí, siempre toco cosas. Pero siempre me gustaban las canciones, el pop. Las canciones, cuando yo empecé no había pop argentino. Fue antes de Malvinas, a partir del ‘82 se empezó a poder escuchar en las radios.

¿Qué ganaste y qué perdiste desde que empezaste a tocar con Charly?

Yo creo que no perdí, creo que gané. Gané primero un reconocimiento de parte de él por elegirme, por toda la cuestión que soy mujer y no hombre. Confió en mí a nivel musical. Es un principio, ¿no? Como también mostrar que, o sea, estar en un primer puesto, en primera digamos, mostrando que no hace falta ser hombre ni mujer. Que no importa eso, que se puede tocar bien. Sobra en la confianza de él y de mucha gente, también, la seguridad en ese plano. Aprendizaje a full de todo tipo, musical y no musical. Gané el título de “la guitarrista de Charly” que bueno, es verdad, soy. No lo voy a sacar de mi currículum. Quizás a otro le molestaría todo el tiempo esto del alter, pero bueno, es la verdad. No sé, creo que no perdí porque muchas veces también me preguntan “¿Te molesta que te pregunten…?” Pero creo que tengo mi burbuja, mi mundo digamos, bastante también fuerte como para sentir. No me siento opacada porque soy “la guitarrista de Charly”. Parece que es la verdad, que soy la guitarrista y que también hago cosas.

¿Y tus proyectos en qué están?

Y mis proyectos, bueno, ya terminé de grabar “Pocket Pop”, que es un simple anticipo del álbum que voy a sacar el año que viene, supongo, está todo así medio extraño con la cuestión discográfica. Se decidió sacar un disco de dos canciones, que va a salir en un packaging muy lindo, saldrá a mitad de noviembre, y lo voy a presentar pero no para la prensa, sino para la gente en algún lugar. Bah, si quieren venir los medios de prensa… Lo hice con Matías Mango que es el tecladista de A1, coproducción. Tocó Kabusacki y Martín Millán.

¿Basso no?

No, Cristian no. No porque estaba todo medio programado, y como Cristian está mas con su grupo.

Ah, ¿está mas en la línea de Señorita Corazón que de Perfume?

Sí… es distinto igual.

Son dos temas.

Son dos temas, sí. Pero tiene un perfil, una mezcla. Hay mucha guitarra acústica pero también hay soniditos. Muchos teclados que grabó Matías, es bastante pop de los ‘80. Está bueno.

Esa es la base del disco que sale el año que viene…

Sí, en marzo quiero sacar como un EP de seis u ocho canciones. Siempre manteniendo ese formato más chico para poder venderlo más barato, porque sino es una complicación. Veintidós pesos en general yo tampoco gasto en algo que no sé qué va a pasar. Entonces es un buen testeo tener dos canciones, va a salir barato, cuatro pesos.

¿Y cómo ves esto de internet? Esto de bajar temas, que se quejan los músicos, que dicen “mis temas”, mp3…

Sí, me parece que hay que poner un regulador, un ente regulador. Está buenísimo, me parece que es promoción, que está muy bueno, que es el futuro de alguna manera, pero hay que regularlo. Una forma que no sea igual que las compañías discográficas que siempre se quedan con la plata otros. En este caso se quedan otros, de mp3, que son más cool pero que igual se quedan la plata, mp3 o napster. Es lo mismo, pero queda mejor, te sacan la plata igual. Me parece que hay que buscar la forma que al artista le llegue algo de todo eso, un porcentaje. Es una vía más de promoción. Es la realidad que está sucediendo con nuestros temas. Y me parece que está bueno. Para combatir la piratería hay que buscar una nueva forma, no sé cuál es, que la estarán encontrando los de las compañías, seguro, están perdiendo tanta plata que…

Hay una sección en El Aguante, mi página web, que se dedica a contar la historia de las canciones, como por ejemplo la de Chipi chpi, que con el disco casi terminado le dijiste que le faltaba una canción. ¿Podés contar alguna?

Tuve muchas situaciones. Aparte con Charly grabás mucho mucho, por ahí hay cosas que no quedan, entonces ya no me acuerdo qué quedo, qué no, o sea qué situaciones. De esa me acuerdo porque él lo hizo ahí el tema. Me acuerdo de el tema que grabó para Mercedes, Cuchillos, que lo estaba medio haciendo. Me lo mostró grabado en ION, estaba toda la base, estaba buenísimo. Me dice “Mirá, un tema nuevo”, después de ahí me lo pasó y ese tipo de cosas. También de La hija de la lágrima que yo estuve bastante, La sal no sala, que lo compuso ahí. Él lo compuso, pero ahí se unió el Zorri (Quintiero), Juanse, armaron todo ahí. Lo fuimos como armando entre todos. Como muy improvisado, espontáneo, ¿no? lo de la composición en el estudio.

¿Qué grabaste que te gustó y no entró?

Ah, de todo.

Como para decirle “¿Por qué no metiste este tema”?

No, temas no saca él, saca canales, porque nunca le alcanzan. Yo la verdad que no registro mucho porque me pasa eso: grabás bases, cosas en el estudio, entonces no sabés que hace él con eso. Después te olvidás y aparece un disco o algo que grabaste te lo borró y chau. No te acordás si tocaste o no en el disco a veces, no en el disco, sino en un tema, si sos vos o quién… Tantos canales se graban, pasa mucho tiempo, pasa de todo.

¿Se graba siempre de noche?

Y sí, la mayoría. Bueno, de noche, o de día al otro día, a la mañana.

Entrevista realizada por Natalio Balderrama.

Presentación de Pocketpop en Montevideo

Publicado en Entrevistas, María Gabriela Epumer, Pocketpop el Marzo 10, 2008 por nautrus

mgepumer.jpg

“Siendo solista te expresas en carne viva”

La guitarrista de Charly Garcia, María Gabriela Epumer, presentará en Montevideo su nuevo disco, el tercero de su carrera solista, Pocketpop, con un show en vivo el viernes 5 de abril en el Café El Ciudadano.

En formato de mini disco simple, Pocketpop, tiene dos canciones, “Despacio” y “Día de amor”, más un track interactivo para jugar con la computadora y elegir el mejor vestuario para MAPU. Acompañada por el guitarrsita Fernando Kabusacki y por el tecladista Matías Mango, MGE también recorrerá las mejores canciones de los discos Señorita Corazón y Perfume, siempre en versiones nuevas e inéditas.

¿Te molesta que también se te conozca como “la guitarrista de Charly García”?

Para nada. Me encanta y de hecho lo soy. Si me molestara no tocaría con él y me dedicaría a hacer mi carrera. Es absolutamente compatible hacer las dos cosas y me alimento con las dos.

¿Cómo te sentís junto a él?

Bien. Cómo músico es súper capo. El tipo es terrible. Realmente es un talentoso. Después tiene sus idas y venidas.

¿Te gusta trabajar sola? ¿Qué lográs ahora que no podés hacer en una banda?

Siendo solista te expresas en carne viva. Es la expresión tuya, personal y pura. Como no soy cesionista, o sea yo elijo con quien tocar, no es que toco con cualquiera. Elijo y lo reelijo a Charly. Me encanta tocar con él. La paso bien, es divertido, es vertiginoso. Las dos cosas me atraen. Muchas veces me preguntan ‘¿Charly o tu carrera?’ Hace un montón que estoy tocando mis temas y siempre me acomode con él. No quiero llegar a la decisión fatal de decir ‘Charly me voy’.

¿Puede ser que el pop británico te ha influenciado de una manera especial, te hablo de Los Beatles, pasando por The Cure hasta llegar a Radiohead?

Sí. La música americana mucho no me gusta. Siempre me inclino más por la música inglesa. Me parece más fina.

¿Te gustaría producir a alguien?

Es una etapa que la estoy pensando. No porque me crea nada, tengo experiencia en estudios y tengo buen gusto. Si hay algo que me guste me parecería una buena idea.

Te saco de la música, ¿cómo ves hoy a la Argentina?

La veo bastante caótica. Un país colapsado. A la vez, personalmente, siempre sentí eso. Siempre pensé que podía estar peor y sigue empeorando. Como soy adaptable trato de desarrollar la creatividad para, por lo menos en lo que yo hago, seguir haciendo cosas. No soy pesimista, siempre le veo el lado bueno. A parte la música es lo que te alegra. No se puede vivir sin música.

Terra

Entrevista a María Gabriela Epumer y a Eric Schermerhom

Publicado en A1, Entrevistas, María Gabriela Epumer, Señorita Corazón el Marzo 8, 2008 por nautrus

 mgepumer.jpg

María Gabriela Epumer marcha al frente con su banda A1
Domingo 29 de junio de 1997, lanacion.com

María Gabriela Epumer, sí, la de las Viudas y la guitarrista de Charly García. La que hace un año capitaneó ese hermoso proyecto, el Montecarlo Jazz Ensamble, que unió a músicos de rock y de jazz en la concreción de un disco a beneficio de los indígenas. Ahora, además, tiene banda propia, los A1, y un álbum que saldrá en un mes.

Entrevista a María Gabriela Epumer:

Vos tenés un background extraño, que va desde las Viudas e Hijas de Roquenroll hasta tu participación en el seminario de Robert Fripp. ¿Se nota esto en tu disco?

Sí, hay mucho de pop en este disco, aunque es un pop un poco oscuro. Hay mucho formato de canción, y a la vez también tiene su parte deforme. Todo lo que experimenté en el seminario con Fripp, que fue experimentación de todo tipo, musical y espiritual, aparece de alguna manera aquí; además, después seguí en contacto con Los Gauchos Alemanes. Me gusta picotear de todos lados, por eso no me considero que soy sólo del rock, no vivo como un músico de rock. Me parece que soy de amplio espectro, como los antibióticos.

Este disco suena más noventa, a diferencia de las tan ochenta Viudas, ¿no es así?

En los 80 se necesitaba un poco de alegría después de tanto bajón, y yo creo que ése fue el secreto del éxito de las Viudas, de Los Twist o de esos grupos con temas pasatistas entre comillas, porque las letras tenían contenido. Ahora es válido todo, es válido los Auténticos Decadentes y Charly, que es el más punk de todos. Es una época donde hay alternativas, esto es una mezcla, muy fin de siglo. Yo noto muchas cosas que marcan este fin de siglo, desde las enfermedades que hay hasta la música y todas las expresiones, todo tiene algo muy fuerte. Como que está todo hecho.

¿En este disco vos tenés mayor injerencia que en otros?

Sí, y estoy entusiasmada como si nunca hubiera grabado, porque es la primera vez que me desenmascaro. Hasta el momento siempre hice discos con otras personas, donde por ahí hacía muchos de los temas o participaba un montón, pero siempre compartiendo. Aunque con los A1 tenemos un concepto y un formato de banda, las canciones son mías y llevo adelante todo, tipo guerrera, gladiadora.

Viajes y portaestudio:

¿Cómo surgieron los A1?

En el 95, después del unplugged, Charly nos echó a todos. Igualmente mi portaestudio funcionaba constantemente; aunque tocara con Charly yo iba componiendo, pero al pasar eso me puse con más fuerza, a ver si finalmente le podía dar forma a mis canciones. Hice un viaje a Los Angeles y me encontré con Miguel Bassi, el bajista, que ya lo conocía, y Matías Mango, el tecladista. Volvimos en el mismo vuelo y en el viaje planeamos todo. Fue en noviembre del 95. Después se agregó en batería Demián Cantilo, el hijo de Miguel.

¿Cómo comenzaste con la música?

Bueno, en mi casa siempre hubo música. Soy hermana de Lito Epumer y sobrina de Celeste Carballo. Durante un tiempo dividí mis amores entre la música y la danza, pero finalmente triunfó la primera.

A los 14 años me junté con el Mono Fontana, Claudia Sinessi y otro chico en batería, y durante 6 meses, todas las tardes, tocamos ocho horas, sacando temas de Stevie Wonder y muchos más. Fue una escuela increíble. Después empecé a tocar con María Rosa Yorio. Luego vino Rouge, un grupo de chicas que hacían temas en inglés y que fue el germen de las Viudas.

Ahí me divertí mucho. Eramos una fórmula explosiva, la pasamos bárbaro. Incluso ahora, cuando nos entramos las cuatro, se vuelve a dar la misma magia.

Cosas de amiga:

¿Estás tocando con Charly?

El no está tocando formalmente, arma recitales con sus amigos. A veces me llama y, si puedo, voy. Hace un par de semanas fuimos a hacer un show relámpago a Tucumán con él y Juanse. Ahora tenemos una buena relación de amistad. El sabe que estoy grabando mi disco y lo pone contento. Hago un tema de él, “No te animás a despegar”. El se puso un poco paranoico, porque pensó que era una alusión a él, pero no, siempre me gustó y lo invité a él para que lo cante.

¿Fue importante tener como invitado a Eric Schmermerhom?

Sí, aportó unas cosas geniales. Yo soy guitarrista y podría haberme puesto en la postura de que no venga ningún otro. Pero las distintas personas escuchan cosas diferentes de un mismo tema y él es superpersonal y tiene muy buen gusto. Fue increíble que, dentro de este lowtecnismo que había, de cero producción y mucho esfuerzo, haya estado él aquí.

Entrevista a Eric Schermerhom:

Una guitarra de amplio espectro

Eric Schermerhom. Un nombre difícil, pero que ha figurado con varios grandes. David Bowie, The The, Ric Ocassek e Iggy Pop. Justamente, cuando lo acompañó en sus presentaciones en Buenos Aires, conoció a María Gabriela. Final del cuento: vino a Buenos Aires para poner unas cuantas guitarras en su disco.

¿Cómo se dio el contacto con María?

La última vez que vine con Iggy la conocí, y el año anterior, de casualidad, me la encontré por la calle en Nueva York. Es una ciudad muy grande y sin embargo nos encontramos. Me contó que estaba preparando su disco, así que ya entonces le ofrecí mi colaboración.

¿Con quiénes estás tocando ahora?

Estoy haciendo mi propio disco en Nueva York, que es muy acústico, sólo guitarra y algunas cuerdas más. No hay bajo, ni batería, ni teclados. Y es probable que, gracias a María, lo venga a presentar a Buenos Aires.

¿Es muy distinta tu manera de tocar la guitarra con The The, con Iggy y con María?

En algo es similar, tengo un estilo. Pero igualmente cada persona es diferente y pide cosas diferentes. Iggy quiere mucha energía y The The quiere siempre algo diferente, técnicas originales, más locura.

¿Y María Gabriela?

Ella pide cosas inusuales y muy interesantes.

También trabajaste con David Bowie en la época de Tim Machine.

Sí, es un tipo sorprendente, muy inteligente. Es un experto, un genio. Es muy distinta la manera de trabajar con él, te escucha a vos tocar, mira dónde ponés la fuerza y te pide eso. Saca lo mejor de cada uno. En cambio, Iggy pide algo más concreto, “quiero esto”. Son maneras totalmente opuestas, uno te deja hacer y el otro te pide. Pero yo lo amo a Iggy, igualmente. Es muy visceral.

¿No es muy contradictorio tocar con un tan visceral Iggy y hacer un disco de guitarra acústica y cellos?

Es difícil pero es como que tengo compartimentos en mi mente. Si sos profesional, podés hacer lo que corresponde, pero también tenés que tener tu propia música. Si no la tenés, hay algo que falla. Podés ser manipulado muy fácilmente si no tenés algo tuyo dentro.

¿Creés que tu música es para la misma gente que te conoce por Bowie, o Iggy?

Todas son audiencias diferentes, la de Iggy Pop, la de The The, la mía acústica. Y pienso que actualmente mucha gente quiere volver a escuchar música acústica. La gente vive con muchísimas estimulaciones por el lado de la computación y de alguna manera quiere volver a escuchar algo tranquilo.

“Soy el Lado Tierno de Charly García”

Publicado en Entrevistas, María Gabriela Epumer, Say No More el Marzo 6, 2008 por nautrus

 

Lunes 24 de febrero de 2003, Claudio Vergara La Nación.

Durante los ’90, Charly echó a todos sus músicos, menos a María Gabriela Epumer, la guitarrista que representó su cable a tierra en los momentos más complejos del artista.

Se conocieron en 1993, tras un show en que ella guitarreaba en la banda femenina Viuda Hijas de Roque Enroll, y no se separaron más. María Grabiela Epumer se transformó en el lado B de Charly García, en el cable a tierra que Fito Páez le buscó durante años y que ya celebran una década de intensa simbiosis personal y creativa, siendo la integrante que más tiempo ha militado en la cambiante banda del trasandino.

“Es que hemos logramos una relación muy especial, algo de equilibrio y respeto que se convirtió en nuestro mejor secreto para mantenernos juntos”, confiesa la guitarrista, graficando cómo la suma de ambas partes compensa sus personalidades: mientras ella es introvertida y prefiere no salir a improvisar tocatas, él no tuvo reparos en llegar la noche del viernes junto a Pedro Aznar a tocar al pub porteño House of Rock and Blues; mientras ella gusta del jazz, Charly recicla cada vez más un rock and roll sucio y añejo.

“Pero no es nada complejo trabajar con él. Soy mucho más perseverante y tranquila, mientras que él exterioriza cosas que yo nunca diría. Soy algo así como su lado tierno, aunque somos más un complemento musical. A mí me encanta el jazz, Miles Davis y todo eso, y él esta pegado en cosas clásicas, en los Beatles y las guitarras”, continúa Epumer.

CHARLY CELOSO

Por tanto, los celos de Charly son comunes cuando se tratan los proyectos paralelos de la guitarrista. Pese a que gran parte de su último disco solista, Perfume (2000), está inspirado e influenciado por García, los celos afloraron cuando la artista le comunicó que trabajará con dos músicos de fuste, Robert Fripp (King Crimson) y Richard Coleman. “Él siempre quiere estar atento a los músicos con los que yo trabajo”, agrega.

En contrapunto, Epumer es la más tranquila cada vez que el músico tiene algún arranque de última hora sobre los escenarios. Ella misma se encarga de asegurar que nunca ha experimentado una sensación de peligro en escena y jamás culpa a Charly de los escándalos ocurridos a fines de diciembre en Ecuador o de su inasistencia que tanto se habló en el encuentro Caravana por la Vida que se realizó en octubre del 2001 en el Estadio Nacional. “No me preocupa Charly sobre el escenario. No es peligroso para nada, él es más bueno que nadie. Lo demás es invento de la prensa”, concluye.

Entrevista a María Gabriela Epumer en Montevideo

Publicado en Entrevistas, María Gabriela Epumer, Pocketpop, Videos el Febrero 28, 2008 por nautrus

Pequeña entrevista en un programa uruguayo donde presentó el video Despacio una semana antes de que MTV lo empezará a transmitir, además, de mostrar el CD Pocketpop para todos aquellos que no tuvimos la suerte de conocerlo y que sabiamos como era por lo que hemos leido o al menos visto en alguna fotografia, aqui, es la mismisima María Gabriela Epumer quien nos da una descripción… definitivamente quien tenga ese CD tiene un tesoro.

Mayo del 2003

Publicado en Entrevistas, María Gabriela Epumer, The Compilady el Febrero 25, 2008 por nautrus

 mgepumer.jpg

El sábado 17 María Gabriela Epumer presentó en la Sala Lavardén su último trabajo solista que lleva por nombre Compilady. Con la mejor onda la señorita rock, que también es guitarrista de Charly García, nos dio esta nota:

Gurú: ¿Qué sentís al tocar en Rosario?

Ma. Gabriela: Está buenísimo, siempre me esperan y me escriben para preguntarme cuando vengo. Hace un montón que no venía, porque a veces se complica el tema de los traslados.

Gurú: Pusiste en Compilady un video filmado en esta sala…

Ma. Gabriela: Sí, me gusta tocar acá, hace tres años que no lo hacía en este lugar.

Gurú: ¿Qué proyectos tenés para este año?

Ma. Gabriela: Este año espero estar tocando a full, no digo presentar Compilady porque hago una recorrida por varios de mis temas y algunas reversiones. También vamos a grabar un disco con inéditos para que salga el año que viene.

Gurú: ¿Te gustaría volver a tocar en una banda solo de chicas?

Ma. Gabriela: No lo pienso, tampoco es algo a lo que le digo nunca más pero ahora estoy con mi proyecto y tocando con Charly y no me queda tiempo.

Gurú: ¿Sentís que abriste muchas puertas para que las chicas entren al rock nacional?

Ma. Gabriela: Eso dicen algunos, pero quizás es así. Algunas me toman como referencia, eso me pone orgullosa y me gusta.

Gurú: ¿Se te hizo más difícil por ser mujer?

Ma. Gabriela: Creo que es recostoso llevar adelante cualquier proyecto seas hombre o mujer. A veces algunos medios se ponen medio machistas pero nunca les doy bola, yo de chica agarro la guitarra y no me importa nada.

Gurú: ¿Cómo es tocar con Charly?

Ma. Gabriela: es intenso, vertiginoso, está buenísimo, es todo a la vez.

Gurú: ¿Te temblaron las piernas la primera vez que tocaste con él?

Ma. Gabriela: Un poco sí, yo no me pongo nerviosa jamás pero cuando toqué la primera vez con él sí.

Ricardo Barone/Caravanatotal.com