El Día que Sui Generis encendió Boca

El legendario grupo volvió e hizo millones. María Gabriela cubrió “desde adentro”, para UnaMujer, este regreso histórico.

Cómo empezar, por dónde… es muy difícil poder procesar todo lo que pasó hace tan pocas horas y contarlo… ¿cómo explicar lo que una todavía no pude terminar de comprender y asimilar?.

Estoy muy contenta, estoy de excelente humor… pero casi no puedo moverme: me siento como la mayoría de los artistas cuando se bajan de un escenario, tengo la dulce sensación de haber dejado todo, de que el público absorbió toda mi energía y ahora soy como una hojita al viento.

Otros que se fueron contentos fueron Charly y Nito… y los invitados y la banda y la gente, por supuesto.

Pero ellos, los Sui, estaban especialmente alegres y satisfechos con el resultado del concierto, con la dinámica y concentración que hubo arriba del escenario, con la reacción del público, con el entendimiento casi telepático que lograron, con la emoción de volver de la mano de Mercedes Sosa, León Gieco, Pedro Aznar, Gustavo Cerati y Fito Páez, todos amigos de la casa.

Abrimos casi a la hora 23 con Cuando me empiece a quedar solo, con Nito parado sobre la pasarela que se internaba entre el público y cerramos, pasadas las 3 de la mañana, con García y Mestre en ese mismo lugar, casi flotando entre los chicos, los padres y sus hijos, esa mezcla de generaciones, de historias y de Historia que se pude dar en muy pocas ocasiones.

Hubo cambios en el orden de los temas, un intervalo que quedó para otro día, una locomotora que recorrió el estadio de punta a punta, un plato volador que… volaba, soldados arriba del escenario comandados por Juan Represión y una máquina de tocar, llamada Charly García, que no quería parar cuando el resto ya estábamos agotados.

Fue muy fuerte participar del regreso de Sui Generis, por su significado, por su lugar en la historia del Rock Nacional.

Pero en ese momento, ahí arriba, mirando a todos los papás y los hijos cantando a la par de Charly y Nito, me di cuenta de que no fue un regreso… porque no puede volver quien nunca se fue.

Dejamos Boca a eso de las 4, después de una picadita.

Algunos la siguieron en el Roxy (habían arreglado para ir a comer), pero hubo quienes preferimos guardar energías para la gira que acaba de empezar (la próxima es en Montevideo, el martes 12 de diciembre). Así que, después de saludar a uno por uno, me fui a casa, me acosté y cerré los ojos, mientras en mi cabeza todavía resonaba la voz de Charly cantando el día que apagaron la luz… y, como ya era de día, apagué la luz.

María Gabriela Epumer

Diciembre 2000

planetaepumer.com en notas / pagina 2

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