Archive for the Amigos de Mapu Category

Dos Fotos tomadas por Marianela

Posted in A1, Amigos de Mapu, María Gabriela Epumer, Say No More on julio 15, 2008 by nautrus

Obviamente la anterior no porque en esta aparece ella junto a Mapu y Bochatón…

Hoy al checar mis correos encontre un comentario escrito por Marianela, alumna de María Gabriela Epumer quien participara durante algún tiempo con el grupo de Francisco Bochatón y solista que en el 2005 editó su primer álbum solista Cajita Feliz.

Comentó sobre un par de imágenes de las que ella es autora, la primera es la siguiente, tomada el mismo día del Hot Festival en el que Marianela también tocó:

La otra imágen es esta que sigue, tomada en la puerta de la casa de Charly Garcia, la cuál explicó, se la dío a una alumna quien la empezó a circular por la red, esta foto en particular es muy especial para mi, tanto que es la que usé en mi primer post, nunca imagine que la puerta era de la casa del gran Charly, esto nos deja por mucho en claro, la importancia de María Gabriela en la vida de él.

Gracias Marianela por ayudarnos a reconstruir la leyenda de un ser tan especial como María Gabriela Epumer.

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Los Amigos de Mapu: Christian Basso

Posted in Amigos de Mapu on junio 6, 2008 by nautrus

Christian Basso (n. Buenos Aires 27 de septiembre de 1966), músico argentino.

Christian Basso es compositor y multistrumentista. Creador de música para obras de teatro, danza, multimedia, televisión y cine. Su mas reciente producción es la música para la película coreana Secret Sunshine / Milyang del conocido director Lee Chang Dong, ganadora de una Palma de Oro en Cannes 2007.

Su música combina elementos del tango, la música italiana, el jazz, y el folklore, con lo clásico y la tradición de los compositores de soundtracks.

Basso alcanzó renombre en la escena local a lo largo de sus más de veinte años de carrera como bajista y músico en distintos proyectos junto a Charly García, Gustavo Cerati, Richard Coleman, Andrés Calamaro, Daniel Melingo, Javier Malosetti, María Gabriela Epumer, entre otros; y principalmente con La Portuaria, banda de la que fue ideólogo y miembro fundador junto a Diego Frenkel. El grupo fue clave en la renovación musical de los años 90 en la Argentina a partir de la incorporación al rock de sonidos, ritmos e instrumentos propios de la llamada worldmusic. Sus temas Selva y El Bar de La Calle Rodney permanecieron por semanas en los primeros puestos en ventas.

Como solista editó Profanía y La Penthalpha, obras en las que profundiza aún más su búsqueda de un sonido personal que dé cuenta del espíritu y poética de la música de los inmigrantes, dando como resultado una obra de genero propio y características únicas. Ambos proyectos discográficos contaron con la participación de la soprano Eva Faludi (Coro Polifónico Nacional), la cantante norteamericana Kal Cahoone (Lilium, Tarantella) y el músico arreglador Alejandro Terán (Hypnofon), entre otros.

Basso propone una música con fuerte acento europeo, con aires de puerto, cabaret y vaudeville. Allí resuenan melancólicos violines, mandolinas y acordeones, junto con las guitarras twang del spaghetti western. Es un sonido profundamente evocativo, que reconoce antecedentes como Enio Morricone, Nino Rota y más recientemente el grupo Calexico y el ´bad seed´ Barry Adamson. Claudio Kleiman / Rolling Stone Magazine.

El gran viaje de la música

“De pequeño, la música me invadió como una nube,”, dice Christian, rememorando sus primeros encuentros cercanos con los sonidos mágicos. Su padre, Héctor, es también músico, un apasionado del jazz, ejecutante de contrabajo y de tuba, que ha tocado con los grandes del género en Argentina (The Georgians Jazz Band junto a Fats Fernández, Swing 39 junto a Walter Malosetti, entre otros). Su linaje artístico va aun mas allá: su bisabuelo Pedro Brondo, tocador de violín y mandolina giraba nómademente por las pampas argentinas a principios del siglo pasado; su tía abuela Ana Clara Bell fue actriz y su tío abuelo Hugo Del Cerro, cantante en la Orquesta de Roberto Calo en los años 40, épocas de oro para el cine y el tango argentinos.

La infancia del joven Basso estuvo impregnada de arte en múltiples formas y no tardó en querer él también ser protagonista. A los doce años da sus primeros pasos en la música cuando se pone a estudiar bajo eléctrico con Rinaldo Rafanelli (Sui Generis).

Como tantos otros jóvenes de la época, armó su primer grupo TNT en el colegio secundario junto a Cay Gutiérrez. Su adolescencia y su crecimiento en la música coincidieron con una época de cambios importantes en el panorama del rock argentino. Comenzaban los años ’80 y junto con el final del proceso militar y la esperanza que traía el inminente retorno democrático empezaban a llegar los primeros coletazos de la new wave a la Argentina. Surgieron nuevas bandas como Virus, Soda Stereo, Sumo. Una nueva sensación de libertad flotaba en el aire: Terminaba la escuela y terminaba la dictadura. Era como si me estuviesen dando la llave de una jaula, salir de la represión escolar que sentía en el colegio de curas, y de la que se vivía en la calle.

Fue en esos días cuando comprendió que la música no iba a ser tan sólo un hobby o un entretenimiento pasajero, sino su destino en la vida. Esa revelación lo impulsó a superarse. Continuo estudiando con maestros como Ricardo Pellican, que lo inicio en el jazz y Carlos Madariaga. Con este ultimo aprendió el oficio, la lectura y el profesionalismo; y fue el quien lo recomendó para formar parte del grupo estable de Canal 9, que tocaba en programas como Sábados de la Bondad, e Hiperhumor.

Ese primer trabajo profesional le permitió comprarse un piano. A pesar de ser su padre quien le mostrara el camino potencial de ser músico, fue su madre, Graciela Dodero, quien realmente apoyo esos primeros pasos: “Me daba plata para pagar las clases de bajo con Rafanelli, porque a mi viejo no le gustaba que estudiara con un rockero. Ella me compro el bajo Fender ’66 que todavía llevo conmigo”. Sobre la vocación compartida con su padre, Christian sostiene que es muy difícil que un hijo de músico no se vuelva músico él también: “Sería casi antinatural. La música es algo demasiado mágico. Lo veo con mi propio hijo, que tiene catorce años y toca el bajo también. Incluso ya hemos tocado juntos en actos de su escuela…el al violín y yo al piano”

Aquellos locos ‘80

Con la democracia la música había vuelto a los pubs, a los clubes y a los bares de Buenos Aires. Se tocaba rock, pop, tango, folklore, jazz. Las posibilidades eran infinitas. Christian recaló en el Bar Tortoni tocando jazz con los amigos de su padre (Ricardo Pellican, Marcelo Matte y Javier Malosetti) y todos los días se topaba con gente nueva. Un día conoce al baterista Fernando Samalea, quien le propone armar un grupo con el tecladista Pollo Raffo para acompañar al cantante Alberto Lucas. Salen a tocar por el interior y es así como tiene su primera degustación, propiamente dicha, de lo que es una gira.

No llegaba a reaccionar sobre la velocidad con que me pasaban las cosas. La gira lo acercó mucho espiritualmente a Samalea. Vivían en barrios vecinos, Coghlan y Saavedra y veían cómo empezaban a aparecer nuevos proyectos, grupos, posibilidades. La sala de ensayos que compartían era un crisol de pruebas por el que pasaban músicos constantemente. Un día, en una fiesta conocen a Diego Frenkel y Adi Azicri. Hablan de todo, pero la música es el tema recurrente y descubren gustos compartidos por Talking Heads, The Police, King Crimson, B-52s… Es el comienzo de Clap, grupo con el que Basso tendría su debut discográfico con el álbum Brujerías flotantes que sale por el sello RCA y más tarde es reeditado por BMG.

A pesar de la inmadurez de los músicos, el disco de Clap fue una revelación. Tiene la sofisticación de la parte más funcional y elástica del rock progresivo y la inmediatez de la new wave. El disco ostenta, además, letras audaces, cargadas de cierto misticismo existencial. Clap tenía también una elaborada estética escénica, a la que contribuían una sutil combinación de maquillajes, ropas y juegos de luces.

El equilibrio interno de Clap, sin embargo, era inestable, un precio que hay que pagar por la inexperiencia. La formación sufrió varios cambios y la banda se quebró a cuando empezaban a planear el segundo disco. Basso y Samalea, inquietos, ya estaban en el proyecto de Fricción, junto a Gustavo Cerati, Richard Coleman y Celsa Mel Gowland. Participó en el primer larga duración del grupo Consumación o Consumo, un disco de climas intensos y oscuros, que tenía en Perdiendo el contacto y A veces llamo dos temas hitos de esa época.

Por esos días Charly García se encontraba en un pico artístico, a mitad de camino de la tetralogía de álbumes que se convertirían en clásicos de su discografía: Yendo de la Cama al Living, Clics Modernos, Piano Bar y Parte de la Religión. García era un habitué de los sitios donde se paseaba el rock argentino de los 80s, La Capilla, Prix D’Ami, Caras Más Caras y Stud Free Pub, entre otros, y no tardó en darse cuenta el potencial musical de aquella formación de Fricción, tentó a Coleman, Basso y Samalea para que se le unieran y los rebautizó como Las Ligas. Aunque Basso no llegó a grabar junto a Charly, la gira que hizo con Las Ligas fue importantísima en cuanto a su evolución musical y al fogueo internacional, ya que la banda actuó en España, Chile y Brasil: Tenía 21 años y estaba tocando con Andrés Calamaro, con Fito Páez, con Pedro Aznar, toda gente que yo admiraba, que me había marcado mucho.

Allí se hizo muy amigo, además, de Daniel Melingo y se convirtieron en inseparables compañeros de aventuras por las sinuosas calles de Marruecos y más tarde de España, donde se acopla por un tiempo, al proyecto de Lions In Love, para una temporada de actuaciones en los clubes de Madrid. En esta época empieza a solidificarse la conciencia étnica de Basso, con una predisposición cada vez mayor a incorporar a su música el pulso de la World Music. Pero la influencia de lo exótico no era algo nuevo en su vida: Otro ‘gurú’ de mi vida ha sido mi tío Juan Carlos González, marino y médico de a bordo, quien ha viajado por todo el mundo. De chiquito, gracias a sus relatos y a los regalos que me traía de todas partes, me fui construyendo espacios imaginarios que tenían el marco de geografías insólitas de África, China, Japón… Todo esto se afirmó más después de mi visita a Marruecos y de los meses pasados en España. Como un escalón más en esa dirección, decide irse a París. Por consejo de su amiga chilena Javiera Parra, recala en la casa del grupo Los Jaivas. Allí fue donde realmente me metí en el tema de la música latinoamericana y de la música de Medio Oriente también, porque estábamos en contacto con varios músicos árabes.

Días portuarios

A finales de los ’80 retorna a la Argentina, renovado y muy feliz de volver a ver el cielo azul de Buenos Aires. Se vuelve a conectar con Diego Frenkel y le hace escuchar un casete con la música que venía experimentando en Europa, esa fusión de música árabe y latinoamericana. Caía el muro de Berlín y las fronteras entre oriente y occidente se disolvían. Se hablaba de apertura y de diversidad, en la política, en el arte, en la música. Peter Gabriel fundaba Real World Records y le daba un espaldarazo sin precedentes a la World Music. La época era propicia para desarrollar un sonido que expresara esa variedad estilística que había comenzado a amar. El resultado de toda esa búsqueda fue la formación de La Portuaria en abril de 1988, con Basso en bajo, Frenkel en guitarra y voz, Víctor Winograd en batería y el percusionista brasileño Eliezer Freitas Santos. Graban el debut Rosas Rojas para el sello EMI, cuya filial española lo edita en vinilo y –toda una novedad para la época, al menos para un grupo argentino- en Compact Disc. Sigue una gira promocional por España, al tiempo que en la Argentina se va perfilando un temprano hit con el tema Palabras de Amor, conocido también como Lambada.

La Portuaria crece en popularidad junto al cambio de década y Basso se involucra más en el plano compositivo, aportando la música de dos clásicos de la banda: El bar de la calle Rodney, del álbum Escenas de la Vida Amorosa, y Selva del larga duración Devorador de Corazones, editados en 1991 y 1993 respectivamente. Además de tocar muy seguido, no sólo en Buenos Aires, sino también a lo largo y ancho de toda la Argentina, La Portuaria había vuelto a España en el ’92 para participar en la prestigiosa ExpoSevilla. La versión ’93 del grupo tenía una alineación diferente, sin el percusionista Freitas Santos pero con otro ex-Clap, Sebastián Schachtel, en teclados y acordeón, Alejandro Terán en saxo y guitarra y Axel Krygier en saxo alto y barítono.

La Portuaria corona su carrera ascendente con un recital en Obras Sanitarias, donde graban un disco en vivo que aparece “post mortem”, y en 1995 sale un álbum final en estudio, Huija!. A esta altura se había acumulado cierto desgaste interno y la separación de La Portuaria es un acto consensuado. Christian sentía que le faltaba algo en su vida y empieza a estudiar filosofía en la Universidad de Buenos Aires. Me convertí en un estudiante crónico, como buen estudiante de filosofía. Después de cinco o seis años, seguía y sigo estudiando. Por otra parte, la mitad de los ’90 coincidió con la crisis económica que derivó del llamado Efecto Tequila y que acabó con el espejismo de bonanza que acuñó el menemismo. Se cayeron las ventas de los discos y empezaron a ralear las actuaciones. Christian también atravesaba por una crisis en su vida personal que incluyó la separación de su esposa y madre de su hijo y la venta de su casa. Fue toda una explosión, recuerda, y de inmediato comenzó otra vez la búsqueda interior, pero ahora solo. Tratar de imaginar algo y llevarlo a cabo. Grabar por mi cuenta, aprovechando las ‘tretas’ de lo artesanal: pocos medios y mucho rendimiento.

Christian nunca dejó de tocar. Cada vez lo atraía más el estudio de grabación y las inmensas posibilidades que se abrieron con los avances tecnológicos de la era digital. Fue importante la influencia del productor de ‘Huija!’, Andrés Levin. Aprendí mucho mirándolo trabajar.

Cortándose solo

La fascinación por la fusión entre sonido e imagen se canaliza en 1997 en la composición de la música para el mediometraje multimedia La Montaña Esmeralda, del cual es, además, autor de los textos y codirector junto a Diego Chemes. A partir de la inclusión de dos temas con música suya: La Diablada y Dios grabados con Portuaria, en el film STARMAPS dirigido por Miguel Arteta, film que obtiene una nominación en el Sundance Festival de New York, comienza a abrirse un camino que será germinal en su futuro como compositor. Al año siguiente, el cortometraje Passing Berthoud, de Caryn Sanchez, incluye sus temas Lone Star Ranger y El payaso patético.

Los nuevos proyectos incluyeron un viaje: Conocí a una chica llamada Kal Cahoone y me dijo que era de Denver, Colorado. Me contó de esos lugares; de los cowboys, de las steel-guitars y yo dije: ‘¡vamos!’ Quería estar ahí, ver cómo son las bandas de country-punk, como sacan esos grandes sonidos de guitarras… cómo ponen los twin-reverbs… Estuve un año en Estados Unidos y descubrí una movida muy interesante en Tucson, Arizona. Grupos instrumentales, como Friends of Dean Martinez. Un tipo llamado Jeffrey Paul Norlander, de 16 Horsepower. Fue un umbral musical y artístico muy alto y estimulante. Fue como un ‘shot’ que me dio mucha tela para procesar. Me dio valor e ideas, porque yo tuve siempre ese sueño de la música instrumental y de repente empezaron a aparecer muchas cosas por el estilo en varias partes del mundo. Hay discos que uno tiene para escuchar en ciertos momentos en que no necesita una voz diciendo palabras.

Entre tantos nuevos estímulos, no había perdido de vista el escenario. En 1998 formo el grupo La Continental, con Terán y Krygier para realizar algunos shows en Buenos Aires y al año siguiente le llegó una misteriosa llamada. Suena el teléfono de casa y era María Gabriela Epumer. Me dijo que hacía rato que quería tocar conmigo y me invitó a sumarme a su nueva banda. El grupo lo integran, además, Fernando Kabusaki y Martin Millán. También participa, en calidad de músico, compositor de un tema y productor artístico asociado, del álbum Perfume, editado por DBN en 1999. Fueron dos años que tocamos juntos, con María Gabriela y con Fernando. Después vino la tragedia… sin palabras… Pero María Gabriela fue como un ángel guardián en mi vida; me ayudaba, me daba confianza, me estimulaba. Fueron tiempos de mucha actividad, que incluyeron una participación en el disco Échale Semilla de Axel Krygier y otro trabajo de productor, en el tema Equis, del álbum de los Tintoreros Chas Park. Con todo, no perdía de vista un proyecto que venía madurando desde hacía rato: la grabación de su primer álbum solista, Profanía, que sale en el año 2000.

Ese primer disco lo hice casi todo yo, recuerda Basso. Grabé muchos instrumentos: órgano, guitarras, bajos, algunas cuerdas… Al principio todos los temas eran instrumentales, sin voces. Después empezamos a grabar con Kal Cahoone e hicimos todo un disco de canciones, o sea que en cierto momento tenía dos discos, uno instrumental y otro de canciones. Fue entonces cuando decidí sintetizar y junté los dos discos en uno.

Gastón Moreira de Los pericos fue quien primero creyó en el material. Mezclábamos en el estudio de su banda, a las dos de la mañana, con el Pro-tools y lo terminamos editando en su sello, Buena Beat Records.

En eso estaba cuando mi tío Juan Carlos, el médico, gran amante y conocedor de la música clásica, me dice que hay una cantante lírica que me estaba buscando. Y así fue como conocí a Eva Faludi. Fuí a escucharla cantar a una iglesia, toda vestida de negro… ¡y con zapatillas! Una chica judía y soltera que cantaba en las bodas católicas. La conocí y me empezó a hablar de Vangelis y Enio Morricone. Y ahí pensé: ‘tenemos que hacer algo juntos’. A último momento metimos dos voces de Eva en Profanía.

Creo que Profanía tiene un buen timing en su desarrollo. Lo pones y fluye… Las subidas y bajadas cada vez me gustan menos. El tempo lento es el que más me gusta. Después de todo, si no hubiera existido la tragedia griega, ¿dónde estaría la catarsis? A veces tenemos que ver algo terrible para sentirnos mejor. A mí la música triste no me pone triste, al contrario. Me hace comulgar con el compositor. Humaniza mi experiencia desesperada. Es como una caricia, a la larga…”

Entre “Profanía” y su sucesor, “La Pentalpha”, hizo unos 25 shows donde participaron –además de Eva- músicos como Mariano Zambonini, en teclados y vientos, Adi Azicri en guitarra, Martin Millán en batería, Eugenia Varas en voz, y ocasionales como Carla Pugliese y Laura Casarino: “Yo lo veía como un grupo de los años ’60: bajo, batería, guitarra y órgano, el típico cuarteto italiano, más las voces. Dentro de eso estaba permitido todo.”

En esos días febriles de 2000 amagó, también, con sumarse a la vuelta de La Portuaria: Nos juntamos para hacer un par de temas, pero algunas discusiones me retrotrajeron a épocas que creía superadas y tuve que decir que no. De todas formas, en el álbum de reaparición de La Portuaria Me Mata la Vida decidieron dejar un tema mío, tipo country, bien para arriba, que me pareció que trae una línea nueva y potente. Poco después viaja es invitado a India para participar en la grabación de un disco devocional para Sri Kalki Baghavan con el guitarrista y cantante Enzo Buono y el ingeniero Eduardo Mackinley, en un estudio montado en una zona rural de la India, en medio del campo, cerca de la ciudad de Madrás. Fue una experiencia increíble. Además dimos un concierto ante 120.000 personas. No había ni un policía. Todos vestidos de túnicas blancas y bailando.

El retorno al país fue descorazonante. Con un país sumido en la crisis pos 2001 quiso seguir con su banda pero las cuentas no daban y a menudo tenía que poner dinero de su bolsillo para pagar a los músicos. En algún momento dije ‘se acabó’: el desgaste era muy fuerte. Decidí parar y ahí fue cuando conocí a mi otro gran maestro de música… Klaus Cabjolsky Me hizo comprender la música de clásicos como Bach, algo que siempre había tenido delante de los ojos y no le había prestado atención. Maravilloso. Realmente hay que tocarlo para entenderlo; no basta con escucharlo.

Enriquecido por la experiencia, Basso se puso a armar el material de La Pentalpha (Los Años Luz, 2003). El disco fue el resultado de esta nueva percepción de la música clásica y de animarme a escribir y a probar. Frente a la tenaz insistencia de mi maestro, de que la música estaba en la imaginación antes que en las manos y el instrumento, programe un trabajo que no libraba casi nada al azar ni a la experimentación en el estudio. Escribí las particellas para cada instrumento y luego comencé a grabar. Participaron grandes músicos, entre ellos el cornista Mario Tenreiro del Teatro Colón, parte del Coro Polifónico Nacional, además de Charly García, Alejandro Terán, Carla Pugliese, Axel Krygier, Javier Casalla, Daniel Melingo, y, por supuesto, Eva Faludi, esta vez en un rol protagónico mucho más saliente. La producción la hizo Cay Gutiérrez, viejo compañero de escuela y músico super talentoso, con el que había formado mi primer grupo TNT. La Pentalpha es un disco de paisajes, una obra que deja una pregunta abierta sobre música – matemática – genética. Así como en la multiplicación celular aparecen leyes mensurables, la música recuerda esas divisiones y las distingue, se llena de contenido lo que parecía ser caprichoso. Estoy en la Argentina, pensé, el país que mis abuelos eligieron para avanzar, y el sentido de mi obra es recoger esos vagos recuerdos de melodías ancestrales y transformarlas en música concreta, estructurada y cantable. Los instrumentos de orquesta se rindieron ante lo popular, se dejo entrar a la guitarra eléctrica, la batería y el órgano a la orquesta de cámara, se hizo del tocar un play, un juego sin frontera de estilos….”

Intermezzo dub- Sexteto Irreal

Inmediatamente después de la salida de su segundo disco se asoció con Axel Krygier y proyectaron un grupo de improvisación colectiva llamado Sexteto Irreal –que en realidad era un quinteto- con el que realizaron gran cantidad de shows. La forma final del grupo se logró con Fernando Samalea, Alejandro Terán, y Manuel Schaller. El repertorio incluía originalmente temas de Krygier y de Basso, que endemoniadamente mutaban hacia furiosas improvisaciones ex-nihilo. El proyecto duro aproximadamente un par de años y decidieron motu propio no editar ningún disco, aunque llevaron una prolija documentación grabada de sus conciertos en vivo. Entre ellos Ciudad Konex I & II, ciclo en el Club del Vino, cierre Festival de Cine de Mar del Plata, Teatro San Martin y más.

Secret mail – Secret Sunshine

Hacia fines de 2006 Basso encuentra en su casilla de mensajes, un mail con asunto: Greetings from Korea. Casi a punto de borrarlo alguna mano invisible lo lleva a abrirlo, era una invitación para colaborar en la dirección musical del cuarto film del director y escritor coreano Lee Chang Dong: Secret Sunshine. Había llegado el momento tan esperado, alguien en un remoto país, país en donde se genera el film de vanguardia mundial, me había elegido a mi, un compositor argentino frente a otras tantas opciones que tendría. Lee había escuchado mi disco, que se lo habían dado en ocasión de una visita suya a la Argentina como miembro del jurado en el festival de Cine Internacional, y sentía encontrar en el primer tema, “Criollo” el espíritu de lo que estaba buscando. El ritmo de este tema encuadraba dentro del “Pwunchak”, que es una forma del folklore coreano, y daba a la película el aire popular deseado.

Christian viajo dos veces a Korea, la primera fue para tener reuniones con Lee, regreso para Argentina en donde produjo la música junto a músicos como Alejandro Terán, Mariano Zambonini, Julián Gándara, entre otros, y luego regreso a Korea para la postproducción. En la última sesión de trabajo, después de 24 hs ininterrumpidas, se le manifestó una hepatitis A que lo llevo a una internación en el XXXhospital por 15 días. oriente invita a la contemplación, yo quería una experiencia mística, y terminó sucediendo, en el hospital conocí Korea, el espíritu altruista de seres a quienes realmente importaba mi sanación y bienestar. Agradezco profundamente tales atenciones.

El film obtuvo el Best Actress Award (Cannes FF, 2007), el Best Feature Film/Best Performance by an Actress Award(Asia Pacific Screen Awards, 2007) y el Best Actor Award(Palm Springs IFF, 2008 ) y se proyecta en los cines de Japan, Greece, Russia, Hong Kong, Israel, Baltics, Singapore y Korea, por ahora.

Discografía

2003 Christian Basso La Pentalpha/ LAL Discos 020
2002 Sri Kalki Baghavan/Enzo Buono/ Kosmic music
2000 Christian Basso Profanía/ (Buena Beat 004)
2000 María Gabriela Epumer Perfume/ (DBN 51614)
1997 Soundtrack Starmaps/ (Geffen Records DGCD 25148 )
1997 La Portuaria En Vivo/ (EMI 8578702)
1995 La Portuaria Huija!/ (EMI 8352972)
1993 La Portuaria Devorador de Corazones/ (EMI 7897222)
1991 La Portuaria Escenas de la Vida Amorosa/ (EMI 7975602)
1989 La Portuaria Rosas Rojas/ (EMI 7944102)
1986 Fricción Consumación o Consumo/ (Interdisc, EMI 7990162)
1985 Clap Brujerías Flotantes/ RCA, BMG 74321 40549-2)

Wikipedia

Pagina oficial: christianbasso.com

Los Amigos de Mapu: Andrea Alvarez

Posted in Amigos de Mapu, Viuda e Hijas de Roque Enroll on mayo 25, 2008 by nautrus

Andrea Alvarez es una artista a la vez de vanguardia y popular.

De vanguardia porque fue la primer percusionista y baterista mujer -casi la única a la fecha que participó con gran continuidad y protagonismo en el rock nacional.

Y por haber integrado la primer banda de mujeres de rock junto a Maria Gabriela Epumer y Claudia Sinesi (Rouge) y el primer gran éxito de una formación de ese género, Viuda e Hijas.

Popular porque fue protagonista como música profesional de eventos multitudinarios con artistas de envergadura en escenarios nacionales e internacionales.

Basta examinar su trayectoria para encontrarse con todos los artistas que la invitaron para enriquecer su música y formar parte de sus proyectos en vivo y en grabaciones, lista que muestra, asimismo, su gran ductilidad ya que se trata de artistas muy diferentes entre sí.

Charly García, Divididos (tanto como baterista suplente como percusionista), Soda Stereo (como percusionista por tres años incluyendo largas giras y grabado tres discos) son algunos de estos nombres, y más allá del rock: Celia Cruz, Tito Puente y Alex Acuña.

Incansable buceadora y perfeccionista, estudio batería (con Lito Vitale, Horacio Gianello y Fernando Martínez) y percusión (con Bam Bam Miranda, y Pocho Porteño), tanto en Argentina como en Estados Unidos donde vivió tres años (percusión con Frank Malabe y Johny Almendra, batería con Kenwood Dennard y shequere con Madeleine Yayodele Nelson) y también composición (en la Universidad de La Plata) y canto (con Liliana Vitale, Any Grunwalt y Esteban Sielicki).

Más adelante vuelca sus conocimientos a la enseñanza, a través de cursos, clases y clínicas para los productos que representa (Latin Percusion, Paiste y Evans), tarea que continúa actualmente.

La maternidad la mantendría alejada un par de años de los escenarios, por propia decisión y sólo dedicada a la docencia, pausa que interrumpe para participar en el concierto despedida de Soda Stereo en River en 1997.

Tras elaborar y madurar una creación personal, Andrea decide que 1999 es el año para volver a los escenarios, con un proyecto propio fuerte y vital, y aportando la energía femenina por excelencia en la percusión. En este mapa se anima a abarcar todo el universo creativo desde la composición al canto y la ejecución hasta la dirección de las cuatro interpretes mujeres que ella también ha entrenado. Funda Pulsomadre, grupo en el que dirige a cuatro percusionistas femeninas y un tecladista, y con el que se presenta tocando sus propias canciones. Realiza un video en forma independiente del tema 40 minutos, dirigido por Elian Galiese.

ANDREA ÁLVAREZ SOLISTA

A partir del año 2000 -y en compañía del joven productor Emilio Haro- empieza a dar forma a lo que será su primer disco: un viaje por el universo de la sensibilidad, la intuición y la sensualidad femenina, tomando las raíces étnicas y rústicas que presentan los instrumentos de percusión para fusionarlos con la electrónica del futuro. El material se encuentra editado por DBN y cuenta con la participación de Gustavo Cerati, Erica García y Zeta Bosio, entre otros. Andrea se encarga de la dirección, los arreglos de percusión y las voces, además de la composición de los temas. Emilio Haro es el encargado de la producción, ejecución de teclados y composiciones armónicas.

En el año 2003, y después de haber presentado su primer disco junto a Pablo Paz y Enrique Casal, decide grabar un EP con dos temas y sus respectivos videos (uno de ellos es una versión de Entre Caníbales de Soda Stereo). El disco, también producido junto a Emilio Haro, es editado y distribuido por Pop Art.

Ese mismo año, Andrea define el rumbo musical con un nuevo trío: Mauro Quintero en guitarra, Franco Fontanarrosa en bajo y ella en batería, percusiones y voz. Con este grupo se encuentra componiendo temas de lo que será su próximo disco.

DORMIS?

A partir de esta nueva formación Andrea encuentra un sonido que la impulsa a componer.

Nacen asi los temas de” Dormis?”su nuevo disco que la confirma como compositora y cantante.

Nuevamente en compania de Emilio Haro en la producción pero ya con la participación de Mauro , Franco en los arreglos y Ella misma en la direccion general del proyecto graban el nuevo disco junto al tecnico Hernan Agrasar, quien junto a Andrea tambien se encarga de las mezclas.

El disco es masterizado por Eduardo Bergallo en Mr Master..

2006 es el año del lanzamiento de” Dormis?” editado por Pirca Records y distribuido por Universal Music.

ACTIVIDADES PARALELAS

Además de dedicarse a la docencia, a partir del 2004, Andrea incursiona en la música electrónica, tocando junto DJ Buey, DJ Ale Lacroix y DJ Mosca, en sus diferentes sets. Y como siempre, colaborando en distintos proyectos musicales como sesionista en percusión y canto: Patricia Sosa, Nativo, Attaque 77, entre otros.

ESTUDIOS
Nueva escuela de Música (Norman Monk)
Conservatorio Julián Aguirre
Universidad de Bellas Artes de La Plata (composition, 1 year)

Batería: Lito Vitale, Horacio Gianello, Fernando Martinez, Kenwood Dennard

Percusión: Frank Malabe, Johny Almendra, Pocho Porteño, Bam Bam Miranda, Madeleine Yayodele Nelson

Canto: Lucy Saborido, Liliana Vitale, Any Grunwalt, Laura Hatton, Iris Guiñazú, Esteban Sielick

TRAYECTORIA COMO MUSICO PROFESIONAL
ARTISTAS CON LOS QUE PARTICIPÓ EN SHOWS EN VIVO:

Daniel Volpini, Viuda e Hijas, Celeste Carballo, Los Guarros, David Lebón, Juan Carlos Baglietto, Rubén Goldín, Alejandro Lerner, Soda Stereo, Divididos, Celia Cruz, Tito Puente, Alex Acuña, Los Rodríguez, Charly García, Los Siete Delfines, Memphis La Blusera, Los Brujos, Ulises Butrón, Patricia Sosa, Attaque 77, Los Tipitos, Carajo, entre otros.

ACTUALIDAD:
Andrea se encuentra preparando su nuevo disco.
El sucesor de “Dormis?” tendra como productor a Jim Diamond
que desde Detroit viaja especialmente para preproducir y grabar el disco del 26 de mayo al 10 de Junio. Luego de lo cual Andrea viaja a su estudio para terminar juntos la post produccion y la mezcla.

andreaalvarez.com

Los Amigos de Mapu: Mariela Chintalo

Posted in Amigos de Mapu on mayo 20, 2008 by nautrus

Mariela Chintalo es la cantante y saxofonista de La Banda del Musiquero Loco.

A los seis años comienza estudios generales de música y plástica dentro de la escuela de arte del Colegio Ward. A los nueve años elige como su instrumento el saxofón y forma parte de la orquesta de estudiantes del mismo establecimiento educativo donde cursa en 1994 el primer ciclo de la carrera de profesor de saxofón, carrera que luego prosigue en el Conservatorio Nacional Carlos López Bouchardo.

Como saxofonista y vocalista acompañó en sus presentaciones a Charly García, Celeste Carballo, Sui Generis y María Gabriela Epumer entre otros.

Paralelamente a su actividad como músico en los escenarios, ha editado numerosos trabajos discográficos en distintos roles que abarcan desde la interpretación, composición, hasta el diseño de portada, ilustraciones y producción.

Discografía:
Como compositora e intérprete al frente de La Banda del Musiquero Loco : Comecocos disco juego ; Colección Cantando en el jardín 1/2/3 ; Cantando en Navidad ; Canciones de Navidad para los más chicos; Canciones del Jardín 1/2 y Canciones para los más chiquitos para la colección Intelikids.

Como saxofonista y vocalista formó parte de la say no more orchestra acompañando al solista Charly García en los discos: El aguante ( 1998 ) Demasiado ego ( 1999 ) Influencia ( 2002 ), Sui Generis: Sinfonías para adolescentes ( 2000 ) Sí ( 2001 ).

Como diseñadora gráfica e ilustradora en los discos de María Gabriela Epumer: The compilady ( 2003 ), Pocket Pop ( 2002 ) y los videos Despacio y Día de Amor ( 2002 ).

La Banda del Musiquero Loco – Sitio Oficial

Los Amigos de Mapu: Claudia Sinesi

Posted in Amigos de Mapu, Viuda e Hijas de Roque Enroll on abril 10, 2008 by nautrus

Cuenta ella:

“Nací en Buenos Aires, el 24 de abril de 1961, a las 12.30 Hs.

Cuando tenía 7 años los Reyes me regalaron una guitarra. Mi hermano Quique empezó a tocar primero y yo aprendía con él.

En 1969, formamos nuestro primer grupo que se llamaba “Los del Suquito” (como “Los del Suquía”).
Hacíamos música folklórica. Siempre estábamos juntos y nuestro juego principal era la música. Nosotros componíamos las canciones que tocábamos.

Un tiempo después empezamos a hacer canciones en la onda beat y en inglés. Fuen entonces cuando cambiamos el nombre del grupo y nos convertimos en “The Grass Hopers”.

A los 15 años conocí a Carlos (Mono) Fontana, que empezó por enseñarme unos acordes para guitarra, dos años después me pidió que le hiciera una base con el bajo (nunca antes había tocado ese instrumente) el me pasó todo. Acorde por acorde, nota por nota.

Lo acompañé ese día, y el siguiente, y el siguiente. Cuando me di cuenta ya habían pasado 4 meses del primer día.

Junto al Mono, también tuve la oportunidad de tocar con músicos tan talentosos como Lito Epumer.
Allí noté la gran responsabilidad que tiene un músico al acompañar a otro.

Mi primer grupo (que ya no era un juego) fue junto a María Gabriela Epumer, Norberto Dibella y el Mono.

Después toque en otro grupo que se llamó “Chau Mendi!” con Lucio Mazaira, Claudio Pasavento, Marías Gonzáles y Quique Sinesi.

En 1982, María Gabriela me invitó a tocar en Rouge, estuvimos 2 años en el grupo. Cuando nos disolvimos, María Gabriela y yo seguimos juntas.

Dos meses después nos encontramos hablando con Mavi y Claudia (Ruffinatti) de formar un grupo. Esta fórmula explosiva dio como resultado “Viuda e Hijas de Roque Enroll”.

Todo fue muy rápido y muy fuerte. Y hoy (a Dios gracias) podemos compartir nuestra música con ustedes. Eso ya es demasiado.”

Extraído del programa del Luna Park donde cada una describía su propia historia. 4 de Abril de 1986.-

Otros Datos:

Nombre completo: Claudia Mabel Sinesi.
Lugar de Nacimiento: Capital Federal.
Fecha de Nacimiento: 24 de abril de 1961.
Familia: Al igual que sus compañeras también pertenece a una familia musical. Su hermano Quique (guitarra) y ella formaron parte del grupo devocional “La Banda del Amor”, del que alguna vez formo parte David Lebon.

A los trece años, Claudia Sinesi ya tocaba con su hermano demás de componer con su amiga María Gabriela Epumer sus propias canciones y melodías .

En 1982 se forma el grupo Rouge, primer banda Argentina de rock integrada solamente por mujeres. Se dedicaban a hacer covers en inglés de los años ´60. María Gabriela Epumer participaba tocando guitarra y Andrea Álvarez hacía la percusión. Tras la ida de la bajista, María Gabriela propone a Claudia Sinesi para el reemplazo. Claudita (como luego la llamarían en Viudas) tocaba el bajo y al igual que María Gabriela componía, pero la banda no quería abandonar la línea de los covers y siguen cantando en inglés.

En 1982 Argentina entra en guerra con Inglaterra por las Islas Malvinas, ésto motiva la prohibición de toda la música en inglés y su difusión. Rouge no puede continuar con los covers y parte de la banda no se interesa por la producción de temas propios. Una iniciativa fue producir el tema “El Dueño del Cielo Azul” de Claudita para el disco Mi Voz Renacerá (1983) de Celeste Carballo, donde también realizan los coros.

Finalmente Rouge se disuelve y las encuentra a María Gabriela y Claudita con una pila de temas propios, muchas ganas de seguir tocando y una tecladista que no llegó a debutar porque la banda ya estaba disuelta, la 3° Viuda era Claudia Ruffinatti.

Por el año 86´ Sandra Mihanovich graba su disco Sandra al Paraíso (1986), donde interpreta “A Puertas Abiertas”, tema compuesto por Claudia.

En 1990, junto a Maria Gabriela, su gran amiga, crean “Maleta de Loca”. Cuando estaban listas para salir….la Argentina se encontraba económicamente: en plena inflación y tecnológicamente: con un mercado indeciso: ¿Vinilo o CD?.

Ellas optan por el Vinilo, material que pronto dejaría de utilizarse, y gragan el disco que llevaría el mismo nombre que la banda.

También con Maleta producen junto a Celeste Carballo el tema “Amelia por los Caminos”, de Celeste, para el disco Mujer Contra Mujer (1990) que graba junto a Sandra, donde María Gabriela y Claudia forman parte de la banda que las acompañana en guitarras y bajo respectivamente.

También lo harán para el siguiente simple de Celeste Celeste en Buenos Aires en los temas “Tu Amor es Lila” y “Queja”.

En 1992, Sandra Mihanovich graba otro tema de Claudia titulado ” Todo Brilla” nombre que también llevará el disco.

Ese mismo año participa junto a María Gabriela en el disco Chocolate Inglés de Celeste Carballo en la versión de “Hablando a tu Corazón” (MG y Claudita) perteneciente a Charly; “Cuatro Brazos, Cuatro Piernas” (Claudita) y “Glosa de Navidad” (MG y Claudita).

Claudita Sinesi participa de la banda “SUAVESTAR” con la que realiza presentaciones en forma regular. Y se encuentra trabajando su material como solista.

Los Amigos de Mapu: Francisco Bochatón

Posted in Amigos de Mapu on abril 9, 2008 by nautrus

Nació en la plata en 1991 creó Peligrosos Gorriones, que en 1993 lanzó su primer disco, llamado peligrosos Gorriones, por el sello DG Discos, y que fue ternado para los premios Ace de cronistas de espectáculos.

En 1994 realizó el video de “Escafandra”, y en 1995 la banda editó Fuga bajo del Cielito Records; este segundo disco de Peligrosos Gorriones contenía la canción Manicomio Gris, cuyo video fue dirigido por Diego Kaplan. En ese año tocan en Obras, en el marco del nuevo rock argentino.

Tras una gira por todo el país, en 1997 se edita su tercer disco junto a Peligrosos Gorriones, Antiflash; y recibe la mención de músicos de la ciudad de la plata por el intendente, además del premio de poesía en el rock un año más tarde. produjo la música incidental de la película “Mataperros” de Gabriel Arregui, la cortina del programa Paradigma de Canal A y la cortina de se nos viene la noche para Juan di Natale de la rock and pop.

Compuso temas junto a María Gabriela Epumer, Gustavo Cerati (como la letra de “paseo inmoral”), y participó en los discos de Claudia Sinesi y Loch Ness.

En 1999 edita Cazuela, su primer disco solista, que es catalogado como mejor disco por la revista Rolling Stone. el EP Píntame los Labios, editado en 2000, contó con la producción de voces de Gustavo Cerati.

Dos años después saca Mundo de Acción, también en formato EP, con María Gabriela Epumer en guitarras. más tarde ese mismo año lanza su cuarto disco, Hasta Decir Palabra, producido por él mismo y por Eduardo Bergallo. en 2005 edita 12 canciones en forma independiente, bajo un sello propio (Gravita Discos): la tranquilidad después de la paliza. en 2007 edita Tic Tac a través del sello Ava Records, que actualmente se encuentra presentado en el país.

Sitio Oficial de Francisco Bochatón

Los Amigos de Mapu: Charly García

Posted in Amigos de Mapu, Say No More on abril 8, 2008 by nautrus

rock.com.ar

Carlos Alberto García Moreno nació el 23 de octubre de 1951. Es una de las figuras fundamentales de la música contemporánea argentina. Su debut discográfico se produjo en el año 1972, cuando participó del primer disco de Raúl Porchetto, titulado “Cristo Rock”.

Mientras cursaba la escuela secundaria conoció a Carlos Alberto «Nito» Mestre. Junto a él y a Carlos Piegari, Beto Rodríguez y los hermanos Belia formó Sui Generis, que, tras sufrir varias deserciones, quedó convertido en un dúo. Al estilo folk norteamericano, muy de moda en aquella época, grabaron tres discos: “Vida” (1972), “Confesiones de Invierno” (1973) y “Pequeñas Anécdotas sobre las Instituciones”. Por diversas razones, el dúo se separa en 1975, no sin antes organizar un recital despedida, durante el cual se registró un álbum doble, “Adiós Sui Generis”.

En 1976 graba un disco con PorSuiGieco, junto a los líderes del rock acústico: Raúl Porchetto, León Gieco, Nito Mestre y María Rosa Yorio.

La Máquina de Hacer Pájaros es el nombre de su siguiente banda, un proyecto novedoso que orilla el rock sinfónico. En su corta vida tuvo dos discos editados: “La Máquina de Hacer Pájaros” (1976) y “Películas” (1977).

Entre 1978 y 1982, García lidera Serú Girán, una de las bandas claves en el Rock Nacional. Con esta agrupación editó cinco discos: “Serú Girán” (1978), “La Grasa de las Capitales” (1979), “Bicicleta” (1980), “Peperina” (1981) y “No llores por mí, Argentina” (1982).

En ese mismo año comenzó su carrera como solista. Raúl de la Torre le encargó la banda de sonido de su película “Pubis Angelical”. Simultáneamente, grabó “Yendo de la Cama al Living”. Ayudado por la difusión que se le daba en ese momento al Rock Nacional a través de los medios de comunicación (durante la Guerra de Malvinas estaba prohibido pasar música en inglés), el disco tuvo una gran recepción en el público. Canciones antológicas surgieron de él, como por ejemplo “No bombardeen Buenos Aires”, “Inconsciente colectivo” o “Yo no quiero volverme tan loco”. Para este trabajo, la banda estaba formada por Willy Iturri en batería, Gustavo Bazterrica en guitarra, Cachorro López en bajo y Andrés Calamaro en teclados. Este material fue presentado en un imponente recital – ante 25.000 personas – en el estadio de Ferrocarril Oeste, el 26 de diciembre de 1982. En la apertura del show, Charly llegó al escenario a borde de un Cadillac rosa y, en el cierre, una lluvia de proyectiles de utilería destruyó la ciudad que formaba el decorado, mientras sonaban los últimos acordes de “No bombardeen Buenos Aires”.

En su siguiente trabajo como solista (“Clics Modernos”, 1983), se inclinó más por el pop-rock, aunque la canción contestataria encuentra un lugar en, por ejemplo, “Los dinosaurios”. Este material fue presentado los días 15, 16, 17 y 18 de diciembre en el estadio Luna Park, acompañado por Pablo Guyot (guitarra), Alfredo Toth (bajo), Willy Iturri (batería), Daniel Melingo (saxo), Fabiana Cantilo (coros) y un joven rosarino en los teclados: Fito Páez. Este disco no fue bien entendido por el público, pues incluía – por primera vez en Argentina – temas «bailables», es decir: el ritmo tomaba otra dimensión, recortando las letras, hasta entonces concepto primordial del Rock Nacional.

La trilogía esencial de García se completa con “Piano Bar” (1984), un álbum rockero que tiene en “Demoliendo Hoteles” y en “Raros peinados nuevos” a sus máximos logros.

En 1985 no grabó ningún disco (fue editada una recopilación, “Grandes Exitos”). Quedó trunco un proyecto con Luis Alberto Spinetta, del cual sobrevivieron algunos recitales y el tema “Rezo por vos” (incluído en dicho disco). Ese mismo año fue protagonista del Festival Rock & Pop, organizado por Daniel Grinbank, donde compartió el escenario con Nina Hagen, INXS y Los Abuelos de la Nada, entre otros, que se llevó a cabo a principios de noviembre en Velez.

Junto a Pedro Aznar – y no sin levantar cierta nostalgia – grabó “Tango” (1986). Este material fue presentado en la discoteca Paladium el 26 de marzo. Su difusión fue muy escasa, pese a que dio la impresión que el proyecto daba para más. Paralelamente, renovó su banda, entonces integrada por Richard Coleman (guitarra), Fernando Samalea (batería), la vuelta de Calamaro y Melingo. Esta agrupación se denominaba “Las Ligas”.

En 1987 llegó “Parte de la Religión”, considerado por muchos como el mejor disco del García solista. Este material fue grabado e interpretado casi en su totalidad por él, y alterna un rock fuerte con estribillos melódicos. Es, seguramente, uno de sus discos más prolijos y compactos, desde la tapa hasta el contenido de las letras. Ya para los shows en vivo, en julio, la banda que lo acompañaba era nueva: Carlos García López en guitarra, Fernando Lupano en bajo, Fernando Samalea en batería, Fabián Quintiero y Alfi Martins en teclados y nuevamente Fabiana Cantilo en los coros.

El 15 de octubre de 1988, Buenos Aires tuvo el privilegio de ser la sede del cierre de la gira de Amnesty International, que deambuló por más de 50 ciudades de todo el mundo, clamando por los Derechos Humanos. Ese día, más de 80.000 personas asistieron a la cancha de River para aplaudir a grandes músicos internacionales, como Peter Gabriel, Sting y Bruce Springsteen, acompañados por los negros Tracy Chapman y Youssou N’Dour. Como representantes locales, León Gieco cantó su eterna “Sólo le pido a Dios” y “Hombres de Hierro”, y Charly arremetió con “Demoliendo Hoteles”, “Nos Siguen Pegando Abajo”, “Los Dinosaurios” y “La Ruta del Tentempié”.

Tras componer en 1988 la banda de sonido de la película “Lo Que Vendrá”, de Gustavo Mosquera (en la cual también interpretó a un enfermero), trabajó en su siguiente álbum solista, “Cómo Conseguir Chicas” (1989), esencialmente un trabajo de recopilación de canciones sueltas, que García, por diversos motivos, nunca había grabado.

Para poder lanzar su siguiente disco “Filosofía Barata y Zapatos de Goma” (1990), García debió sortear un juicio por “ofensa a los símbolos patrios” ya que ese LP incluía una versión del Himno Nacional Argentino, que, finalmente, terminó siendo autorizada por los Tribunales.

“Mi Buenos Aires Rock” fue el nombre del festival organizado por la Municipalidad que convoca a cien mil personas en la 9 de Julio, para presenciar a García, Spinetta, Fabiana Cantilo y La Portuaria. Si bien estaba pautado que cada artista tocara media hora, García actuó por más de dos horas y terminó con su versión del Himno Nacional en un escenario iluminado con luces celestes y blancas.

Ese disco mostró claramente la influencia de Prince en el estilo de García, influencia que se vería más notoriamente en “Tango 4”, un disco compuesto e interpretado a dúo con Pedro Aznar. La idea era grabar un álbum con Gustavo Cerati, de Soda Stereo, que se llamaría “Tango 3”. El puntapié inicial fue “No te mueras en mi casa” (incluido en “Filosofía Barata…”) y continuó con “Vampiro”, de “Tango 4”. Sin embargo, por causas que siempre evadieron comentar, el proyecto quedó en la nada.

El 22 de diciembre de 1991, como hacía casi nueve años, García reunió a 26.000 personas en Ferro para el recital Despedida del Año. En esa oportunidad, ingresó al escenario dentro de una ambulancia: era la forma que había elegido para burlarse de su internación en una clínica, a mediados de ese año. Las versiones periodísticas indicaban que Charly había ingresado con una fuerte sobredosis, hecho que quedaría confirmado con una publicitada relación amistosa con el Pastor Carlos Novelli (director del Programa de rehabilitación Andrés), que terminó en escándalo de acusaciones recíprocas.

La banda de músicos para ese segundo Ferro fue la misma que lo estuvo acompañando desde hacía un tiempo, ahora bautizada “Los Enfermeros”. Entre los invitados, estuvieron Mercedes Sosa, Fito Páez y el dúo de rappers Illya Kuryaki & The Valderramas.

En 1992, García representó al rock argentino en Les Alumées, una muestra de la cultura porteña que se realizó en Nantes, Francia. Viajaron tangueros, obras de teatro, pintores y rockeros: Charly convocó a 6.000 personas y fue recibido por el Alcalde de la ciudad. En ese mismo año se dio lo que muchos esperaban: el reencuentro con Lebón, Aznar y Moro para revivir a Serú Girán. Con una placa en estudios (“Serú ’92”), recitales en Córdoba, Rosario y dos estadios de River colmados, durante los cuales se registró otro álbum doble, el reencuentro no dio para mucho más.

1993 fue un año de silencio discográfico, pero de mucha presencia en los medios. El veraneo en Punta del Este dejó varias páginas impresas sobre escándalos que siempre lo tuvieron como protagonista. Le siguieron varias internaciones en clínicas de desintoxicación. «¿No te da miedo vivir así?», le preguntaron. «No, me gusta. Es parte de la religión. Los que tienen miedo se van antes. Lo que pasa es lo de siempre: si me tiño el pelo o si me interno, soy tapa de todos los diarios. Si me dieran la mitad de ese espacio cada vez que saco un disco, vendería millones», contestó (Clarín, 16/02/93).

Hacia octubre comenzó la gira que terminaría nuevamente en Ferro, a fines de diciembre. La banda soporte, “Los indeseables”, sufrió la deserción de Carlos García López y de Hilda Lizarazu, ambos abocados a sus proyectos individuales (la García López Band y Man Ray, respectivamente). García convocó a María Gabriela Epumer (ex-Viuda e Hijas), para cumplir ambas funciones, guitarra y coros.

En julio de 1994 se lanza su muy publicitada ópera-rock “La Hija de la Lágrima”. Como tal, este trabajo incluye muchos pasajes instrumentales y de virtuosismo. “La sal no sala” (junto a Juanse) y “Fax U” son los hits que sobresalen. En septiembre, “La Hija…” se presenta en diez funciones colmadas del Gran Rex.

En febrero del ’95 se presentó en el Festival Internacional de la Canción, en el estadio Mundialista de Mar del Plata, junto a Paralamas, Antonio Birabent y Fabiana Cantilo. Repasó algunos de sus éxitos y adelantó material de su nuevo disco “Estaba en llamas cuando me acosté” (1995), al frente de la banda ahora bautizada “Casandra Lange”. Todos los temas fueron grabados en vivo, durante la gira por los balnearios de la costa. La placa tiene solamente dos canciones propias: “15 forever”, que había quedado afuera de “Tango 4”, y “Te recuerdo invierno”, una melodía que García compuso antes de Sui Generis. Por otra parte, incluye once covers, entre ellos: “There’s a Place” y “Ticket to Ride”, de Los Beatles; “Positevely 4th Street” (Bob Dylan) y “Simpathy for the Devil”, de los Rolling Stones. “Sweet Dreams”, de Eurythmics, es el único tema que no respeta la época: «Lo que pasa es que conocí a Annie Lennox en Nueva York cuando estaba por grabarlo y me lo cantó a capella. No podía dejarlo afuera», se justificó Charly.

Aprovechando el furor de los recitales acústicos, García se presentó en el ciclo “Unplugged” de la cadena televisiva norteamericana MTV, con un show que incluyó temas de todas sus etapas y que fue puesto en el aire para toda Latinoamérica en julio y editado en CD para fines de ese mismo año. El material fue tocado en vivo en el teatro Gran Rex, a fines del ’95.

En el verano del ’99 fue la gran atracción del ciclo gratuito Buenos Aires Vivo III, organizado por el gobierno porteño en Puerto Madero. Más de 150.000 personas aclamaron a García en un show dedicado a los desaparecidos y registrado en vivo para el disco “Demasiado Ego”. Ese mismo año volvió a la polémica, al organizar un recital privado para el presidente Carlos Menem. Ese show quedó registrado en “Charly & Charly” un disco de edición limitada que no salió a la venta.

Tres años debieron pasar para que García regresara al disco, y al formato de canción en sus creaciones. “Influencia” (2002) tuvo en “Tu vicio” el corte difusión, pero el resto del material es bastante más interesante que esa melodía pegadiza pero superflua.